Una amenaza llega al mar Mediterráneo: el pez que arranca de un mordisco los dedos de las manos y de los pies
El pez sapo de mejillas plateadas, una especie peligrosa para pescadores y bañistas, fue encontrado en el mar Mediterráneo, según informa el periódico británico 'The Telegraph'. El animal suele habitar el océano Índico, pero se cree que, debido al calentamiento de sus aguas, también ha llegado a través del canal de Suez.
La especie fue detectada por primera vez en el mar Mediterráneo oriental en 2003 y en aguas griegas en 2005. Sin embargo, en los últimos años, su población y su área de distribución se dispararon y avanzaron hacia Italia, España y el resto del Mediterráneo occidental.
Un animal que puede causar daño a las personas
El pez sapo es conocido por sus afilados dientes y su feroz fuerza de mordida. Es capaz de destrozar redes de pesca y arrancar dedos de las manos o los pies de nadadores. La última semana, una mujer griega fue atacada cerca de Atenas y también se han reportado casos no provocados de ataques a personas en otras partes del país.
Además de tener una mordedura muy agresiva, contiene una potente neurotoxina llamada tetrodotoxina, que puede causar insuficiencia cardíaca y pulmonar, por lo que este pez no es apto para el consumo humano.
“Hubo un par de casos de personas que han perdido un dedo de la mano o del pie. Dicho esto, son incidentes raros. Es más probable encontrarse con un tiburón. Si practicas esnórquel, puede que ni siquiera veas peces globo. Hemos encontrado restos de redes de pesca y anzuelos en sus estómagos”, afirma la investigadora Nota Peristeraki del Centro Helénico de Investigación Marina.
“Si ve que este pez se acerca, debe evitarlo a toda costa. Se han producido algunos ataques cuando la gente ha intentado alimentar o tocar al pez”, advirtió.
Los efectos del calentamiento del mar
Al igual que docenas de otras especies exóticas, incluido el hermoso pero peligroso pez león, se ha visto atraído por el aumento de la temperatura del agua y la creciente salinidad provocados por el cambio climático.
El pez globo no es comestible, pero los científicos investigan otras formas de aprovecharlo. Entre ellas, figura molerlo para usarlo como alimento para peces de piscifactoría o en fertilizantes.
