Francia, Alemania, Holanda, Italia y Austria repatrían sus reservas de oro
Varios países europeos y algún asiático han retirado parte o la totalidad de las reservas de oro que tenían depositadas en bóvedas de Nueva York y Londres y las han trasladado, repatriado, de forma física a sus territorios nacionales. Son las conclusiones de la encuesta anual, presentada la semana pasada y elaborada por el Consejo Mundial del Oro, y publicadas por el diario Financial Times. No hay datos fiables sobre el oro español, unas 281 toneladas, después de que Pedro Solbes, ministro de Economía y Hacienda, con Zapatero en la Moncloa, decidiera deshacerse en 2007 de un tercio de las reservas nacionales del metal precioso. El argumento para vender el oro español fue su “falta de rentabilidad”. Sin embargo, España obtuvo por la venta unos 2.180 millones de euros que, ahora, por la espectacular subida del oro, valdrían unos 16.000, más de un 600% más.
El 19% de los países que participaron en la encuesta del Consejo Mundial del Oro aseguraron que habían aumentado el oro que almacenaban en sus territorios o que habían diversificado los lugares de depósito en el extranjero en los últimos doce meses, más del doble de quienes admitían haber hecho lo mismo un año antes. “Las preocupaciones geopolíticas y los temores sobre mantener acceso total al oro en todo momento” impulsan esa tendencia, según indicó al Financial Times Shaokai Fan, director mundial de bancos centrales del Consejo Mundial del Oro, una asociación que representa a las empresas mineras de oro y administra un fondo cotizado en bolsa respaldado por lingotes.
Francia, Alemania, Holanda, Italia y Austria, en Europa, e India, en Asia, son algunos de los países que han repatriado a sus territorios parte o todo su oro. Francia e Italia serían dos de los países que más oro han retirado de Nueva York y Londres y han trasladado a sus propios países. Francia, por ejemplo, retiró 129 toneladas de oro de las bóvedas de la Reserva Federal de Nueva York entre julio de 2025 y enero de 2026 y almacena todo su oro en depósitos del Banco de Francia en varios lugares del país.
Londres y Nueva York, no Fort Knox, a través del Banco de Inglaterra y de la Reserva Federal de Nueva York, son los lugares tradicionales en los que los países depositaron parte de sus reservas de oro desde mediados del siglo XX y, en algunos casos, desde antes. El Banco de Inglaterra llegó a custodiar el oro de hasta 70 países y todavía es, según el citado diario británico, el mayor depositario mundial de lingotes de oro. Quizá también por eso, el mercado del oro de Londres es el más líquido del mundo, con un total de unas operaciones diarias que rondan los 200.000 millones de dólares. Un total de 76 países respondieron este año a la encuesta del Consejo Mundial del Oro y, de ellos, el 57% almacena oro en el Banco de Inglaterra, menos que el 64% que lo reconocía el año anterior. India ha sido uno de los países que más oro ha retirado de Londres. En 2023, el 55% del oro indio estaba depositado en el extranjero, sobre todo en Londres y en el Banco Internacional de Pagos, un porcentaje que ha descendido hasta el 22% en marzo de 2026.
Un informe de Metals Focus, también citado por Financial Times, apunta que los datos oficiales de la Reserva Federal americana indican que, en año y medio, han descendido alrededor de un 2% los lingotes extranjeros depositados en sus instalaciones. La vuelta de Donald Trump a la Casa Blanca y su errática política, no solo económica, ha generado incertidumbre y presiones en bastantes países que tenían o tienen oro depositado en Estados Unidos. Grupos políticos alemanes e italianos reclamaron hace unos meses revisar la política del oro depositado en bóvedas estadounidenses. Esgrimían la hipótesis, para muchos exagerada, de una intervención o injerencia de la administración Trump. En cualquier caso, además de Francia, Alemania, Italia, Países Bajos, Grecia y Suecia son algunos de los Estados que han repatriado parte o todo el oro que tenían depositado en la Reserva Federal de Nueva York. Esa acumulación del metal precioso, junto con compras importantes realizadas por el Banco de China, explicarían parte del espectacular aumento del precio del oro a finales del año pasado y principios de este, aunque luego sufriera un retroceso que algunos consideran técnico, pero sin que haya consenso sobre el asunto.
La mayor parte de las 281 toneladas de oro español están depositadas en las cámaras subterráneas y acorazadas del Banco de España, un lugar muy seguro, con medidas excepcionales y un acceso muy difícil y controlado que lo pone a salvo de cualquier tentación. Las reservas españolas estaban valoradas en unos 22.500 millones de euros al cierre del ejercicio y no están entre las más importantes de los países. Estados Unidos, con más de 8.000 toneladas, está a la cabeza, pero hay países más pequeños, como Portugal, que tiene casi 100 toneladas más de oro que España.
