Astrónomos captan la fusión de 6 galaxias para formar una de las megaestructuras más grandes del universo
El telescopio espacial James Webb identificó un sistema formado por al menos seis galaxias que interactuaban entre sí cuando el universo tenía apenas 1.800 millones de años. Los astrónomos lograron observar con gran detalle el proceso que dará lugar, con el paso del tiempo, a una de las estructuras cósmicas más masivas.
La imagen también reveló la presencia de un agujero negro supermasivo en el centro de este complejo galáctico. Los científicos consideran que las sucesivas fusiones entre las galaxias aportarán grandes cantidades de gas y materia, lo que favorecerá tanto el crecimiento de estos misteriosos objetos como la formación de una gigantesca galaxia elíptica.
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Un sistema de seis galaxias en plena fusión hace 12.000 millones de años
La investigación comenzó después de que radioastrónomos detectaran una emisión que parecía proceder de un agujero negro activo aún desconocido. Cuando el James Webb dirigió su cámara de infrarrojo cercano hacia esa región del espacio, los investigadores encontraron una sorpresa.
"No encontramos una sola galaxia, sino todo un complejo formado por al menos seis galaxias", explicó Aayush Saxena, de la Universidad de Oxford.
El conjunto, denominado TGSSJ1530+1049, presenta un corrimiento al rojo de cuatro, lo que significa que su luz viajó cerca de 12.000 millones de años hasta llegar a la Tierra. Las imágenes muestran un grupo compacto que recuerda al Quinteto de Stephan (otro grupo galáctico), aunque mucho más distante y antiguo. Los especialistas prevén que estas galaxias experimentarán varias fusiones hasta convertirse en una Brightest Cluster Galaxy, una enorme galaxia elíptica que suele ocupar el centro de los cúmulos de galaxias.
¿Cómo ocurre el origen de una galaxia?
Los datos obtenidos por el James Webb indican que las seis galaxias ocupan una región de apenas unas decenas de miles de años luz, una extensión menor que el diámetro de la Vía Láctea. A pesar de ese reducido espacio, reúnen una masa equivalente a cientos de miles de millones de soles y producen entre 70 y 163 masas solares en nuevas estrellas cada año, una actividad muy superior a la de nuestra galaxia.
Además de favorecer la creación de estrellas, las colisiones también impulsan el crecimiento del agujero negro supermasivo situado en el centro del sistema.
"Lo que hace especial este descubrimiento es que podemos seguir tanto la formación de una galaxia gigante como el crecimiento del agujero negro ubicado en su núcleo", afirmó en un comunicado Huub Röttgering, astrónomo del Observatorio de Leiden, en Países Bajos.
Según los investigadores, TGSSJ1530+1049 constituye una de las concentraciones de galaxias masivas más densas detectadas hasta ahora en el universo primitivo y ofrece nuevas pistas sobre el origen de las galaxias gigantes y los cúmulos galácticos.
