El delantero que no quiere molestar
El trofeo de mejor jugador del partido contra Arabia Saudí ya tiene un lugar en la vitrina en la que Mikel Oyarzabal guarda sus trofeos en su casa de San Sebastián. «No es algo que me vuelva loco, pero una vez que lo tienes es algo especial, es algo que guardo con mucho cariño. En mi casa en Donosti tendrá un lugar especial», reconoce Mikel Oyarzabal. Para él los premios individuales no son un objetivo, pero los acepta y los valora.
Para Oyarzabal, el máximo goleador de España desde que De la Fuente es seleccionador, lo fundamental es el éxito colectivo. Y para eso entiende que a veces su principal aportación basta con ser «no molestar». «Soy un jugador que me gusta interpretar lo que pasa en el campo, me gusta entender cuál puede ser la mejor manera de hacer daño al rival. Sacando lo mejor a nivel individual puedes sacar lo máximo a nivel colectivo. Los años pasan y entiendes que a veces ayudas intentando no molestar en algunas situaciones», explica. «Va unido a la posición en la que juegas», añade. «Siendo delantero centro no puedes esperar tocar el balón cada minuto sino que se trata de que en las pocas que tengas, estar acertado. A veces con un simple posicionamiento puedes ayudar al equipo. Dependiendo de cómo venga el rival te toca interpretar posicionarte en un sitio u otro. Desde pequeño lo he tenido, interpretar el fútbol de la mejor manera».
Mikel lo ha sabido interpretar en todas las posiciones. Primero como mediapunta o extremo izquierdo, ahora como delantero centro. Una transición que ha hecho de manera natural. «De mediapunta a extremo pasé cuando llegué al primer equipo. Así me tocó», asume. «Y luego, a raíz de la lesión [una rotura de ligamentos que le impidió jugar el Mundial de Qatar] tanto en la Real como en la selección me tocó jugar más en punta. En momentos puntuales, sobre todo con Luis [de la Fuente], también en la Real, me tocó jugar en punta. No es algo que me hayan tenido que explicar ni justificar. Me pusieron ahí diciendo que podía ayudar de la misma manera que podía ayudar en banda, sin nada especial», explica.
Con la misma naturalidad con la que ha vivido su transformación como futbolista vive todo lo que sucede en el fútbol y a su alrededor. «Estoy tranquilo», repite varias veces durante su comparecencia en la sala de prensa del Baylor School, donde se entrena la selección cada día en Chattanooga. Hay pocas cosas que trastornan esa tranquilidad que transmite. «Por suerte cada vez menos cosas y cada vez menos tiempo. Estoy haciéndome mayor, he vivido muchas cosas y ya sé cómo funciona esto. Es un proceso de aprendizaje. Estoy bien, estoy sano y tengo una familia que me ayuda, me hace ver las cosas importantes y cada vez hay menos cosas que me sacan de eso», asegura.
Oyarzabal entiende lo que sucede en el campo y esa es una de las cosas que más le valora Luis de la Fuente. Por eso sabe adaptarse en cada momento a los jugadores que lo rodean. Y no es un problema para él quién juega por detrás, Pedri en el primer partido o Dani Olmo en el segundo. «Son jugadores de características distintas. Tienes que intentar adaptarte dependiendo de quién tengas. Lo que te toca es adaptarte a lo que puedes hacer de la mejor manera para sacar el mejor rendimiento», asegura. Siempre el rendimiento colectivo por delante.
Por eso se declara «aburrido» de contestar siempre a la misma pregunta de si es un jugador infravalorado. «No doy vueltas a eso, me importa lo que digan lo compañeros, el staff, la gente que me tiene que importar lo que me diga», reconoce. «Cuando uno no hace bien las cosas no hace falta que nadie te lo diga y cuando la cosa va bien más de lo mismo. Si alguien me lo dice, bien», admite un futbolista que casi siempre hace las cosas bien.
No piensa en un traspaso
Los goles de Mikel Oyarzabal hacen que se piense en él como refuerzo de alguno de los grandes. Pero él no se altera. «Estoy centrado en intentar ayudar al equipo estos días y ahora mismo tengo la cabeza en esto. Estoy donde quiero estar, en la que considero que es mi casa y que me ha dado la oportunidad de estar aquí, que es la Real. Ahora mi cabeza está en intentar llegar de la mejor manera posible al partido de Uruguay», asegura.
