El Ejército de Tierra se refuerza contra el frío extremo con nuevo equipamiento para sus tropas
El Ejército de Tierra ha cerrado la adjudicación de uno de los contratos logísticos más relevantes de los últimos años: el plan de equipamiento invernal para sus tropas, valorado en 15 millones de euros, con posibilidad de ampliarse hasta 27 millones según las necesidades operativas.
El objetivo es reforzar la capacidad de las unidades españolas que operan en entornos de frío extremo, especialmente las unidades de montaña y las desplegadas en el flanco este de Europa, donde la amenaza rusa ha reactivado la preparación para condiciones climáticas severas.
El contrato, con ejecución hasta diciembre de 2027, incluye siete lotes de suministro que abarcan desde chaquetones y pantalones térmicos hasta botas, guantes y calcetines técnicos.
Las empresas Yuma S.A. y Fecsa se han llevado el grueso del concurso, seguidas por FAL Calzados de Seguridad, Guantes Arribas y Soluciones Emogest, todas ellas españolas.
Yuma y Fecsa lideran el suministro del nuevo uniforme de frío extremo
La compañía zaragozana Yuma S.A. ha sido la gran vencedora al adjudicarse los contratos de mayor peso económico, por un total de 6,86 millones de euros.
Su lote principal corresponde al chaquetón y pantalón para clima de frío extremo, valorado en 5,94 millones, confeccionado íntegramente en poliamida impermeable con aislante térmico interior y diseño desmontable con polainas integradas.
Además, Yuma suministrará gafas panorámicas de ventisca por 914.760 euros, con lentes de policarbonato naranja para mejorar el contraste visual y un sistema de ventilación pasiva que evita el empañamiento en montaña.
Por su parte, la madrileña Fecsa se ha adjudicado dos lotes por 4,05 millones de euros, destinados a confeccionar las capas interiores del uniforme militar.
Entre ellas destaca el uniforme de campaña base, compuesto por camisola de algodón y poliamida y pantalón térmico con refuerzos, y una segunda capa de protección con jersey de forro polar y membrana cortaviento, capaz de retener el calor corporal sin añadir peso al soldado.
Botas, guantes y calcetines: protección total para las extremidades
El resguardo de las extremidades inferiores ha sido otro punto clave del contrato. La empresa riojana FAL Calzados de Seguridad fabricará las botas para clima frío por 2,59 millones de euros, con piel de vacuno y un forro interior tipo “calcetín” de cuatro capas impermeables.
Los ensayos han demostrado que este calzado puede resistir más de 150.000 pisadas en agua y mantener la temperatura interior en torno a 10 grados.
La firma Guantes Arribas suministrará guantes de combate por 762.300 euros, diseñados con cuero sintético y refuerzos especiales en los dedos índice y pulgar para permitir el uso de armamento y pantallas táctiles sin perder impermeabilidad.
Por último, la empresa Soluciones Emogest, de Ciudad Real, aportará calcetines térmicos por 731.808 euros, elaborados con fibra hueca de poliéster que crea una cámara de aire aislante para mantener el pie seco y caliente.
Todas estas prendas pasarán por controles de calidad exhaustivos en el laboratorio textil del Parque y Centro de Abastecimiento de Material de Intendencia (PCAMI), garantizando que las Fuerzas Armadas dispongan del mejor material posible bajo estándares de resistencia y rendimiento térmico.
