Starmer sopesa renunciar como primer ministro ante el avance de Andy Burnham en el laborismo
Londres. El primer ministro británico, Keir Starmer, evalúa seriamente la posibilidad de renunciar a su cargo y podría anunciar el lunes sus planes de dejar el poder, según informaron este domingo varios medios de prensa del Reino Unido.
El líder laborista, de 63 años, enfrenta una intensa presión interna después de que su rival dentro del partido, el veterano político Andy Burnham, conquistara un escaño en la Cámara de los Comunes, movimiento que lo habilita para disputar el liderazgo del laborismo.
Bajo las normas del Partido Laborista, el líder debe ser miembro del Parlamento, por lo que la llegada de Burnham a Westminster reconfigura el tablero interno.
Aunque Starmer ha insistido en público en que luchará por mantenerse en el cargo, versiones de medios como The Guardian y la BBC señalan que se ha replanteado esa postura ante el nuevo escenario y la “abrumadora presión” de los legisladores laboristas para abrirle camino a Burnham.
El ministro de Comercio, Peter Kyle, admitió que el primer ministro se está “tomando tiempo para reflexionar sobre las realidades políticas, los desafíos y las oportunidades que enfrenta”, y aseguró que Starmer ha consultado a “un amplio abanico de personas” en las últimas horas.
Incluso el presidente estadounidense, Donald Trump, dio por hecho que el líder laborista dimitirá, al escribir en la red Truth Social que “Keir Starmer dimitirá como primer ministro del Reino Unido” y desearle “lo mejor”, sin precisar la base de esa afirmación.
Desde su llegada al poder en julio de 2024, la popularidad de Starmer se ha erosionado en medio de una economía estancada, el aumento del costo de la vida y el desgaste por escándalos como el controvertido nombramiento de Peter Mandelson como embajador en Washington, pese a sus vínculos con el delincuente sexual estadounidense Jeffrey Epstein.
Este cóctel de factores alimenta las dudas sobre su continuidad y fortalece las aspiraciones de Burnham, alcalde del Gran Manchester, que este lunes asumirá como nuevo diputado y potencial contendiente por el control del laborismo.
