Arqueólogos cartografiaron calles, edificios públicos y un cementerio hundidos bajo un lago tras un fuerte terremoto a inicios del siglo XV
Arqueólogos subacuáticos cartografiaron muros, edificios derrumbados, vigas de madera, una piedra de molino y un gran cementerio musulmán en las aguas poco profundas del lago Issyk-Kul, en Kirguistán. El hallazgo reveló un asentamiento medieval vinculado a la Ruta de la Seda, una red de comercio e intercambio de mercancías, religiones, idiomas y costumbres por Asia y Europa.
Los investigadores creen que un fuerte terremoto a inicios del siglo XV contribuyó a que parte de la ciudad quedara sumergida bajo el lago, dejando tras de sí una valiosa muestra de la vida en uno de los grandes cruces de caminos de esa parte del continente.
¿Cómo se descubrió el asentamiento medieval?
La expedición realizada en 2025 se centró en el complejo inundado de Toru-Aygyr, donde los buzos trabajaron en aguas de entre uno y 4 metros de profundidad. El lago Issyk-Kul alcanza cerca de 660 m de profundidad en su punto más hondo y abarca unos 620 km², lo que lo convierte en uno de los embalses de alta montaña más importantes del mundo.
Los expertos del Instituto de Arqueología de la Academia de Ciencias de Rusia y de la Academia Nacional de Ciencias de la República Kirguisa dirigieron los trabajos en el yacimiento. En octubre del año pasado, el equipo documentó cuatro secciones del asentamiento sumergido mediante buzos, drones submarinos y perforaciones.
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Las pistas de una antigua ciudad sumergida
Los arqueólogos encontraron muros de ladrillo cocido, estructuras en ruinas y una piedra de molino utilizada para moler grano. Esta última pieza es de suma importancia porque indica que la producción de alimentos se realizaba para toda una comunidad, no solo por una familia que elaboraba harina para consumo propio.
El equipo también halló una pieza arquitectónica decorada que podría haber pertenecido a un edificio público, posiblemente una mezquita, unos baños públicos o una madrasa. Los expertos definen el lugar como 'una ciudad o una gran aglomeración comercial' en un tramo importante de la Ruta de la Seda.
Un antiguo cementerio musulmán
La segunda zona de exploración reveló una necrópolis musulmana, un cementerio que abarca unos 300 por 200 metros. Los esqueletos fueron colocados según las costumbres funerarias de dicha religión, con los rostros orientados hacia La Meca. El equipo recuperó los restos de un hombre y una mujer para su posterior estudio, ya que las olas erosionan las tumbas.
Para los arqueólogos, esto es más que un mapa de enterramientos. Los restos humanos pueden ayudar a revelar qué comían las personas, de dónde provenían sus antepasados y cómo era la vida cotidiana en una comunidad medieval de la Ruta de la Seda.
