Un objeto espacial se desintegra a 60 kilómetros de altura antes de llegar a la Tierra: equivalente a unas 300 toneladas de TNT
Los habitantes de varios puntos del noreste de Estados Unidos fueron testigos este sábado de un fenómeno astronómico poco habitual. Un meteoro que se aproximaba a la Tierra terminó desintegrándose en la atmósfera antes de alcanzar la superficie, generando una brillante bola de fuego visible desde diferentes zonas de los estados de Massachusetts y New Hampshire.
Además del espectáculo visual, el evento estuvo acompañado por fuertes estruendos que sorprendieron a numerosos residentes. Según informó la NASA, la energía liberada durante la explosión fue equivalente a unas 300 toneladas de TNT.
La subdirectora de prensa de la agencia espacial, Jennifer Dooren, explicó que el fenómeno no estaba relacionado con ninguna lluvia de meteoros activa. “Esta bola de fuego no estuvo asociada a ninguna lluvia de meteoros actualmente activa, pero era un objeto natural y no la reentrada de desechos espaciales ni de un satélite”, señaló.
Una velocidad aproximada de 120.000 kilómetros por hora
La NASA detalló que el cuerpo celeste se desplazaba a una velocidad aproximada de 120.000 kilómetros por hora y que comenzó a desintegrarse a unos 60 kilómetros de altitud, evitando así cualquier impacto directo sobre la superficie terrestre.
Los expertos consideran que se trató de un objeto de dimensiones considerables. Según explicó Robert Lunsford a la agencia Associated Press, “definitivamente fue más grande que una bola de fuego normal, de aproximadamente un metro de ancho”.
No obstante, todavía existen incógnitas sobre el destino final de algunos posibles fragmentos. Lunsford indicó que sería necesario analizar con más detalle la trayectoria y otras características del meteoro para determinar si alguna parte logró sobrevivir a la desintegración. En cualquier caso, señaló que, de haber continuado su recorrido, probablemente habría terminado cayendo en el océano. “La mayoría se desintegran antes de llegar al suelo”, recordó.
Múltiples avisos de ciudadanos
La magnitud del fenómeno quedó reflejada también en las numerosas comunicaciones recibidas por organismos especializados. Steve Sobie explicó que el portal “Did You Feel It?”, utilizado para registrar este tipo de eventos, recibió múltiples avisos de ciudadanos que aseguraban haber visto el resplandor o escuchado el estruendo provocado por la explosión.
Aunque el episodio generó sorpresa entre la población, los especialistas insisten en que se trata de un fenómeno natural relativamente habitual en la atmósfera terrestre. La diferencia en este caso fue el tamaño del objeto y la energía liberada durante su desintegración, factores que hicieron que el evento resultara especialmente visible y audible en una amplia zona del país.
