Los Premios Talía son 'Miserables'
El contratenor Gil Borrelli fue el hombre que inició la IV gala de los Premios Talía. Unos premios que estrenaban directora de la Academia de Artes Escénicas, Magüi Mira, y casa, los Teatros del Canal. Allí fue, en la sala grande, en la Roja, donde en apenas media hora ya se sabía que la “miseria” de Victor Hugo iba a hacerse en la reina del lugar.
Primer premio de la noche, mejor dirección musical, y primera celebración de 'Los miserables'. Segundo premio... y este no, pero porque no optaban. La “suerte” fue para Tagore González por su música original en 'Memorias de Adriano'. Tercero y cuarto... ¡bingo de nuevo! La parejita: mejores intérpretes de teatro musical para Teresa Ferrer (Fantine) y Adrián Salzedo (Jean Valjean). “No está amañado”, reía este último.
No hay tres sin cuatro (para 'Los miserables')
Y es que todavía quedaba uno más, que cantaba Lydia Bosch a continuación. La actriz confirmó el pleno con la tarjeta de “mejor espectáculo de teatro musical”. Cuatro de cuatro para el equipo de casi 100 personas de ATG Entertainment España, quienes ya estuvieron nominados en su día por la salvaje 'The Book of Mormon'. “Un trocito de este premio es para cada uno de los colegas de profesión que levantan el telón cada día”, invitaban los dueños de un trabajo “exactamente igual” que el original de Londres, “pero hecho de una manera distinta”.
Así, el ausente Israel Galván, como mejor intérprete masculino de danza ('El Dorado'), hizo de bisagra con la otra gran protagonista del Canal: doña Rocío Molina. Su 'Calentamiento' deja huella allá por donde pisa y estos Talía lo confirmaron. De una tacada llegaron tres premios para ella: intérprete femenina de danza, coreografía y espectáculo de danza. “Aunque no sea la primera vez, no se aprende a llevar este nervio”, confesaba la malagueña, armada con una chuleta “para combatir la mala memoria”.
La protagonista recogió el primero, se saltó el segundo perdida entre bambalinas y a la tercera ya salió Pablo Messiez como el otro gran responsable del mismo. El director le dijo a Molina “rompe el compás. Desobedece”; y Molina, “un fuego constante” -como la define-, cumplió. La bailaora solo “siguió la luz del deseo propio” y evitó caer “en la trampa del mercado” o de lo que ya había hecho antes con este “salto al vacío”, resumía Messiez de la empresa que han realizado.
La 'Esencia' del teatro
Pudo llegar un cuarto para 'Calentamiento', pero se interpuso Juan Carlos Rubio, con su 'Música para Hitler', en la mejor dirección de escena.
La danza y el musical acapararon desde el inicio una ceremonia que, por supuesto, también hizo sitio al teatro de texto. Allí fue 'Esencia' quien gobernó. Mejor espectáculo y autoría, de Ignacio García May -en una de sus obras "más enigmáticas", confesaba en el estreno, le hicieron sobresalir en una noche en la que el resto de reconocimientos estuvieron muy repartidos.
En el reparto, Mamen García ('Caperucita en Manhattan') y Luis Bermejo ('Los yugoslavos') tuvieron su momento de gloria sobre el escenario de la Roja del Canal. Y en el papel protagonista, 'El rey de la farándula', Ángel Ruiz, compartió protagonismo con Nathalie Poza, premiada por su papel en 'Un tranvía llamado deseo '.
Terminaba así una gala a la que asistieron autoridades como el ministro de Cultura, Ernest Urtasun, el consejero de Cultura de la Comunidad de Madrid, Mariano de Paco, y delegada de Cultura del Ayuntamiento de Madrid, Marta Rivera de la Cruz; y en la que Magüi Mira, como presidenta de la Academia de las Artes Escénicas tomó la palabra para reivindicar un mundo en constante diálogo: "Los que estamos en el escenario bebemos de la vida de la calle para crear ficción. Nos lleva a ese mundo imaginario que nos potencia y nos hace fuertes. Es el motor de la vida. Es por lo que nos levantamos de la cama. Si no hay imaginación para llegar a un deseo no hay nada".
EL HONOR DE TENER A MARÍA GALIANA
Miguel Rellán salió con el Talía de Honor para entregárselo a María Galiana, que no quiso extenderse en su discurso e hizo alusión a unas palabras de Alber Camus: Si te dedicas a una actividad artística más tarde o más temprano te dan un premio". A lo que la actriz respondió que lo importante no es que te lo den, sino merecerlo: "Yo no estoy segura de que lo merezca, pero sí de que en el tiempo que me quede de vida, que no va a ser mucho porque estoy en la última década voy a seguir luchando con todas mis fuerzas por seguir disfrutando de esta profesión", aseguraba la sevillana. Además, abrazó otra sentencia, esta vez de Benedetti, que ha convertido en "mantra" propio, confesó: "No te rindas, que la vida es eso: continuar el viaje, perseguir tus sueños".
