Antes de reformar tu casa, evita estos 6 errores que podrían complicarte la vida en la vejez
Las prestigiosas diseñadoras de interiores Tamara Hubinsky y Kerrie Kelly han alertado recientemente sobre los seis fallos más comunes en las reformas domésticas que comprometen seriamente la seguridad durante la vejez. Ambas expertas de renombre desaconsejan anteponer la estética actual a la funcionalidad del mañana, un error de planificación habitual que suele provocar profundos arrepentimientos cuando disminuyen la movilidad y la agilidad de los propietarios en su propio hogar.
En este sentido, Kelly rechaza rotundamente la sustitución de las duchas accesibles por bañeras muy profundas que impiden la entrada cómoda y merman la autonomía diaria de los usuarios. De hecho, la diseñadora aconseja "priorizar una ducha a ras de suelo bien diseñada con banco y ducha de mano" para favorecer el confort futuro. Asimismo, proponen instalar amplias duchas sin barreras y sustituir por completo los armarios profundos de la cocina por cajones deslizantes que evitan las posturas forzadas.
El peligro invisible de las barreras físicas y la piedra pulida
Por su parte, Hubinsky señala que los pasillos demasiado estrechos dificultan el tránsito seguro diario y propone conectar estancias amplias como el salón y el comedor para favorecer la interacción familiar permanente. Asimismo, Kelly destaca que las zonas comunes con desniveles decorativos o plataformas que exigen escalones resultan sumamente peligrosas con los años, al igual que los pavimentos de piedra natural pulida y brillante, un material muy deslizante que multiplica el riesgo de caídas en estancias propensas a la humedad como la cocina o el cuarto de baño.
Por último, el diseño debe resolver la iluminación deficiente mediante una planificación estratégica de la instalación eléctrica en cada estancia. Las especialistas advierten de que depender exclusivamente de lámparas de pie sin enchufes bien ubicados genera cables sueltos por el suelo que provocan tropiezos indeseados, por lo que resulta imprescindible colocar tomas de corriente accesibles con antelación. En definitiva, una reforma inteligente en el presente debe equilibrar la elegancia y la seguridad preventiva para garantizar el bienestar absoluto en el futuro.
