La policía recupera el cráneo de una santa del siglo XIII hallado dentro de un bloque de hormigón
Las autoridades de la República Checa han recuperado una reliquia de unos 800 años de antigüedad: el cráneo atribuido a santa Zdislava de Lemberk, robado esta semana de una iglesia y hallado después dentro de un bloque de hormigón. Los expertos trabajan ahora para extraer la pieza sin dañarla.
La reliquia desapareció el martes de una capilla lateral de la basílica de San Lorenzo y Santa Zdislava, en la localidad de Jablonné v Podještědí, donde se exhibía en una urna de cristal. La policía ha detenido a un hombre de 35 años que, según los investigadores, confesó haber roto la vitrina y llevarse el cráneo.
El sospechoso aseguró que no estaba de acuerdo con que restos humanos permanecieran expuestos al público. Según la policía, cubrió el cráneo con hormigón y planeaba arrojarlo a un río ese mismo día para “despedirse” de la santa.
El plan era hundir la reliquia en un río
“Sabemos que quería hundirlo en el río para despedirse de esta manera. Si no hubiéramos detenido al hombre el día anterior, probablemente el cráneo nunca habría aparecido”, señaló el jefe de la policía local, Petr Rajt.
La detención se produjo el jueves en Mladá Boleslav, al noreste de Praga. Rajt atribuyó el hallazgo a una investigación “minuciosa” y a “un poco de suerte policial”. Por ahora, las autoridades no han aclarado si la reliquia ha sufrido daños permanentes, aunque especialistas ya trabajan para retirarla del hormigón.
Según la reconstrucción policial, el robo ocurrió poco antes de la misa del martes por la tarde, en un momento en el que la alarma del templo estaba apagada. El hombre habría aprovechado que estaba solo en la iglesia para romper la urna y escapar con el cráneo.
“El hombre rezó para quedarse solo en la iglesia y eso fue exactamente lo que ocurrió”, explicó Rajt. “Estaba tan decidido a cometer el robo que nada iba a detenerle”, aseguró después.
El inspector local confirmó que el detenido ha admitido los hechos y se enfrenta a varios cargos, entre ellos robo. Sin antecedentes penales, podría ser condenado a hasta ocho años de prisión si es declarado culpable.
La reliquia se atribuye a santa Zdislava de Lemberk, una noble del siglo XIII conocida por su labor con enfermos y personas necesitadas. Fue canonizada por Juan Pablo II en 1995 y es una de las santas más veneradas del país.
