Gobierno de Rodrigo Paz enfrenta protestas de campesinos, mineros y transportistas en medio de falta combustible en Bolivia
El presidente Rodrigo Paz inicia una nueva semana de gobierno con movilizaciones de diversos sectores en medio de la falta de combustible que continúa golpeando al país. Según reportes de medios internacionales como AP, varias carreteras que conectan La Paz con el resto de las provincias amanecieron bloqueadas por las protestas.
Parte de las concentraciones tiene como destino la sede de la administración y proviene de la región amazónica de Pando, donde la marcha campesina comenzó hace más de dos semanas en rechazo a una ley que autoriza la reclasificación de la tierra. A ello se suma una columna de 150 campesinos de San Ignacio de Moxos en Beni.
Organizaciones de otras regiones anunciaron su próxima integración progresiva, entre ellas la Federación de Trabajadores Mineros, uno de los sectores de mayor influencia en la agenda política nacional. De acuerdo con lo previsto, los desplazamientos llegarían a la capital el viernes 1 de mayo y partirían de la localidad de Caranavi.
En medio de las acciones, el mandatario se pronunció: '“Bolivia, por su constitución y sus valores democráticos, rechaza categóricamente todo acto de violencia, especialmente aquellos que amenazan la integridad y la vida humanas, independientemente de su origen. Ninguna forma de violencia contra personas o instituciones tiene cabida en una sociedad democrática”.'
Ley 1720
Entre los reclamos figura la Ley 1720, promulgada el 8 de abril, que establece la reconversión voluntaria de la tierra de pequeña a mediana propiedad. A diferencia del sistema anterior, que prohíbe la comercialización de las pequeñas propiedades y buscaba evitar la concentración en pocas manos, la nueva medida plantea que hasta 500 hectáreas queden abiertas al mercado.
El riesgo radica en la posibilidad de que la población más vulnerable permita que pequeños propietarios hipotequen y pierdan sus parcelas, lo que fomenta la concentración de la tierra.
Peligros del combustible
El Gobierno también enfrenta una creciente presión por el desabastecimiento de combustible, un problema que se suma a la crisis previa por la mala calidad de la gasolina. En la última semana, el suministro irregular de diésel encendió las alertas en sectores clave, como el transporte pesado y la agroindustria, que exigen una pronta normalización.
La Cámara Departamental de Transporte de La Paz anunció una marcha sectorial para este lunes, en protesta por la falta de respuestas del Gobierno a sus demandas. El gremio sostiene que no existe justificación para la actual escasez, especialmente tras haber asumido el incremento en el precio de los combustibles luego del levantamiento del subsidio en diciembre.
Las protestas surgen apenas una semana después de los cambios en el sector de hidrocarburos impulsados por el presidente, quien reemplazó a las principales autoridades de Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) y del Ministerio del área.
Soluciones en el sector de hidrocarburos
Desde YPFB, el nuevo titular, Sebastián Daroca, atribuyó la escasez a un incremento de la demanda, principalmente por actividades agrícolas, y aseguró que los despachos de diésel han sido reforzados. Según indicó, la situación debería regularizarse en los próximos días, aunque los sectores afectados mantienen sus cuestionamientos por la falta de previsión.
En medio de este escenario, el presidente restó importancia al aumento de las movilizaciones y defendió su capacidad de gestión frente a la crisis. Afirmó no temer a las protestas sociales, sino a la ausencia de soluciones a futuro.
