Álex Márquez resucita en su paraíso de Jerez
Jerez no es un lugar cualquiera para Álex Márquez. "Reconozco que cada vez que paso por las curvas Nieto-Peluqui se me pone la piel de gallina", dice del circuito en el que el año pasado consiguió su primera victoria en MotoGP. Luego llegaron dos más, en Barcelona y Malasia, para redondear su mejor temporada en el Mundial, la de su subcampeonato y el dominio compartido con el único piloto que fue más rápido que él, su hermano Marc. En Jerez 2025, el mayor de los Márquez se cayó el domingo y le dejó toda la gloria al pequeño, que ahora ha aprovechado el regreso a su paraíso para resucitar. Acaba de cumplir 30 años, así que no hay mejor celebración que la manera en la que ha arrancado el GP de España en el circuito Ángel Nieto. El tres de su edad remite a las victorias del curso pasado, pero el cero se puede comparar con su inicio de temporada, en el que lo ha pasado mal en Tailandia, Brasil y Estados Unidos. Le ha costado adaptarse a la Ducati "pata negra" que ahora pilota y con la que en Jerez ha recuperado toda la confianza.
El más rápido
Destrozó el crono en la Práctica de la tarde para ser el más rápido del día y marcar diferencias respecto a los demás, con Di Giannantonio como el único que pudo seguirlo a tres décimas, y con el resto a más de medio segundo. "Claro que firmo que gane mi hermano el domingo y yo estar en el podio", decía Marc Márquez, y lo explicaba. "Y me vale porque ahora mismo Álex tiene más opciones de ganar que yo de estar en el podio", reconocía el vigente campeón, que en el viernes de Jerez dejó algunos brotes verdes, aunque no demasiados. "Digamos que ha sido un día aceptable. No ha sido bueno, pero tampoco malo", reconocía sobre esa resurrección que ahora mismo se centra en trabajar en su box, con su equipo, e ir buscando mejoras en la Ducati.
Cree en Ducati
La marca italiana volvió a imponer su ley en la llegada del Mundial a suelo europeo, una tónica que espera se produzca en toda la primavera y parte del verano, con muchas carreras en el continente. "Si con alguien hay que tener esperanzas es con Ducati. Ellos son los primeros que quieren mantener la dinámica de victorias. Tienen hambre y no se cansan de ganar. Están trabajando muy bien".
La remontada roja la ha empezado a lo grande Álex, con sus primeras sonrisas de la temporada. "Desde el primer momento, me he sentido bien y venía todo muy fluido. He notado mucha confianza. Necesitaba un día así, hemos dado un pasito hacia delante en algunos aspectos", explicaba el hombre del día, feliz en su lugar preferido.
