Alcaraz sigue los pasos de Rafa Nadal y Fernando Alonso: así es el yate de 10 millones del tenista
Carlos Alcaraz, número dos del ránking mundial, visitó ayer por sorpresa la Caja Mágica, dónde se disputa el Masters 1000 de Madrid, y se dio un baño de masas entre los aficionados españoles, que nada más verle le brindaron su cariño y le reclamaron pidiendo autógrafos y fotos. El tenista español, de 22 años, no juega por segundo año consecutivo en Madrid, en este caso por una lesión en la muñeca derecha que sufrió la pasada semana en el transcurso del partido de segunda ronda del Trofeo Conde de Godó en Barcelona ante el checo Tomas Machac.
Esa lesión, de la que está pendiente a la espera de una prueba, mantiene en incógnita su presencia en Roland Garros, que se celebra en París del 18 de mayo al 7 de junio.
Pero mientras se recupera, el tenista no ha perdido el tiempo y se ha dado un caprichito de 10 millones de euros. Algo que no es de extrañar si tenemos en cuenta que Alcaraz ya es el más rico del tenis tras el Big-3. Con solo 22 años, Carlos Alcaraz se ha convertido en el cuarto tenista mejor pagado de toda la historia superando a Andy Murray tras certificar su pase a la final del Masters 1.000 de Montecarlo 2026. Con una cifra de 64.959.077 dólares (que viene a ser algo más de 55 millones de euros al cambio), el número 1 del mundo ya solo tiene a Novak Djokovic, Rafa Nadal y Roger Federer como tenistas mejores pagados que él en toda la historia del deporte de raqueta. El murciano cayó ante Sinner en Mónaco pero su pasea la final ya le dio unos 530.000 euros de premio.
El doble que los de Alonso y Nadal
Con una abultada cuenta corriente, el tenista ha decidido seguir los pasos de Rafa Nadal y Fernando Alonso pero a lo grande. El piloto asturiano disfruta del mar en su yate 60 Sunreef Power Eco, del astillero Sunreef Yatchts, el mismo escogido por Rafa Nadal y en el que compró el ‘Great White. El yate de Alonso está valorado en unos 4 millones de euros ya la mansión flotante de Nadal en 5,5 millones.
Alcaraz ha optado por un catamarán de lujo valorado en diez millones de euros. La impresionante embarcación corre a cargo de la misma firma aunque el propio tenista murciano ha participado también en el diseño del yate que podrá estrenar a finales de 2027.
El murciano se une así a la prestigiosa comunidad de propietarios de Sunreef Yachts. El campeón español ha firmado un contrato para la construcción de un Sunreef ULTIMA 88 totalmente personalizado, marcando su entrada en el mundo de la náutica de lujo con la última línea de catamaranes del astillero.
«Decidí encargar el ULTIMA 88 con Sunreef porque siento que no solo son expertos en catamaranes de lujo, sino verdaderos creadores de tendencias. Construir con ellos me da la confianza de que será el yate perfecto para desconectar y recargar energía. Siento que Sunreef y yo compartimos el mismo espíritu dinámico: somos una combinación perfecta», afirma el tenista en la web de la firma.
Representando la nueva generación de catamaranes de lujo, la gama Sunreef Ultima combina una arquitectura elegante, diseño moderno y prestaciones excepcionales. Con una velocidad máxima de 26 nudos, el ULTIMA 88 ofrece una experiencia de navegación emocionante manteniendo el confort y la estabilidad de una plataforma multicasco.
Terrazas abatibles, suite, jacuzzi...
Diseñado pensando en un estilo de vida activo, el yate cuenta con un amplio Ocean Lounge en la popa. Gracias a un gran garaje, una plataforma hidráulica y terrazas laterales abatibles, esta zona proporciona acceso directo a la moto de agua y al equipamiento de deportes acuáticos, creando un espacio amplio de ocio y actividad junto al mar.
El yate de Carlos Alcaraz estará completamente personalizado para reflejar su estilo de vida y preferencias. La distribución incluirá alojamiento para invitados en cuatro cabinas, así como una espaciosa suite del armador situada en la parte delantera de la cubierta principal. El camarote principal a toda manga contará con abundante luz natural y un gran baño con bañera, creando un refugio privado y tranquilo en el mar. El flybridge ofrecerá amplias zonas para el relax y comidas al aire libre.
