Con goles y mucha nostalgia: México vence a Brasil en partido de leyendas desde el Estadio Banorte
Con mucha nostalgia, goles pero, sobre todo, sensaciones de ambiente mundialista, México le ganó a Brasil en un partido de leyendas celebrado en el Estadio Banorte de la capital.
Con un ‘Coloso de Santa Úrsula’ que lució semilleno en las gradas, la capital continuó con los ensayos hacia la celebración de la Copa del Mundo, con la práctica de la ‘última milla’ de la FIFA y el gran fervor de la afición.
¿Cómo quedó el partido de leyendas de México vs. Brasil?
En una noche llena de emociones, México le ganó 3-2 a Brasil en un partido de leyendas que contó con la presencia de figuras como Rafa Márquez, Pável Pardo o Cuauhtémoc Blanco.
Desde las inmediaciones del Banorte, custodiado por un muy rico dispositivo de seguridad, se veían no solo las playeras tricolor, sino también las ‘verdeamarelas’.
Esto no fue casualidad, pues si un hombre se llevó el especial reconocimiento de la grada fue el astro Ronaldinho, quien levantó al público en la grada del Banorte en más de una ocasión y se llevó la ovación del público, así como lo hizo en su momento por parte de la afición del América cuando jugó para Gallos Blancos de Querétaro.
El juego inició no sin antes recordar una de las mayores proezas en la historia del futbol mexicano, si no es que la más importante: la victoria en la Copa Confederaciones de 1999, precisamente ante Brasil y en esta misma cancha.
Como no podía ser de otro modo, el ritmo fue semilento pero no por ello sin destellos por parte de los que se inmortalizaron como ídolos.
Al minuto 13, Adriano activaba los fuegos artificiales detrás del arco, que estallan cuando el balón besa la red, pero fue invalidado por fuera de lugar. Fue hasta el 16′ que la ‘canarinha’ se puso en ventaja. Ronaldinho se quitó a Torrado y puso un ‘bomboncito’ para Adriano, quien definió por encima de la salida de Oswaldo Sánchez.
México no tardó en responder. En un centro por la izquierda, Borgetti dejó el balón para el ‘Matador’ Hernández, quien se ‘lució’ igual que Adriano con una vaselina sobre la salida de Julio César.
A los 20 minutos, ya aparecía la primera de varias olas en la grada; aunque unos minutos después apareció en una gran jugada Ricardo Kaká, quien se llevó a Ricardo Osorio y definió sobre la salida de Sánchez.
Ya para terminar la primera mitad, que duró algo así como 38 minutos, Oribe Peralta nos transportó a la final de los Juegos Olímpicos de Londres 2012: se suspendió en el aire y giró la cabeza en un balón elevado para mandar a guardar el balón y empatar el juego.
Entre cambios y mucho humo —surgido del espectáculo de fuegos artificiales en el medio tiempo—, el ritmo semilento del partido se tornó simplemente lento; el cansancio se apoderó de los 22 veteranos en la cancha y los cambios y reingresos provocaron gran descontrol en el incipiente esquema que improvisaron el ‘Piojo’ Herrera y Jairzinho.
Pero aún había más sorpresas por ver. Tras un disparo bloqueado, apareció Oribe Peralta para poner en ventaja al ‘Tri’ sobre la salida del suplente Heurelho Gomes.
La grada no fue ajena al resultado. Aparecieron más olas, los gritos de ‘ole’ y, para coronar la noche, el canto de ‘Cielito Lindo’ mientras caía la noche en Santa Úrsula y poco más ocurrió sobre el nuevo césped híbrido del inmueble.
Para cerrar la noche, el balón llegaría a ‘donde las arañas tejen su nido’ por última vez para el equipo mexicano, pero el gol fue invalidado por fuera de juego.
