Gimnasio, rutinas y directos: así son los presos que se convierten en influencers
El mundo de los influencers ha llegado incluso a la cárcel. Diversos reportajes han puesto el foco en presos que, pese a estar privados de libertad, consiguen grabar y retransmitir su vida cotidiana desde prisión a través de redes sociales como TikTok, convirtiéndose en auténticos creadores de contenido entre rejas.
Según distintas investigaciones, algunos reclusos utilizan teléfonos móviles introducidos de forma ilegal para mostrar desde entrenamientos en el gimnasio hasta rutinas de autocuidado o escenas de su día a día. Incluso han llegado a realizar directos interactuando con seguidores desde sus celdas, algo que ha sorprendido a expertos y trabajadores penitenciarios.
La naturalidad, clave
Uno de los aspectos que más llama la atención es la naturalidad con la que algunos internos participan en estas retransmisiones, respondiendo preguntas del público y compartiendo detalles de su vida en prisión como si se tratara de un influencer convencional.
Este fenómeno ha abierto un debate sobre el control dentro de los centros penitenciarios y el uso de dispositivos móviles en prisión, ya que cada año se incautan miles de teléfonos en las cárceles españolas.
Mientras tanto, este tipo de contenido sigue circulando en redes sociales, alimentando una tendencia que mezcla entretenimiento, vida en prisión y cultura digital, y que plantea interrogantes sobre los límites de la creación de contenido en contextos de privación de libertad.
