Mbappé lo tiene clarísimo: "Debemos hacer una profunda autocrítica"
La eliminación del Real Madrid en los cuartos de final de la Liga de Campeones ha provocado la reacción en alguno de los jugadores de la primera plantilla. Kylian Mbappé, en sus redes sociales, apostó por hacer "una profunda autocrítica" después de caer ante el Bayern Múnich.
El francés lamentó no haber accedido a las semifinales después de perder 4-3 en el Allianz Arena y lanzó la promesa de que pronto el Real Madrid volverá a ganar. "Lo intentamos hasta el final, pero no fue suficiente. Es decepcionante quedar eliminados de una competición tan importante, pero tenemos que mirar hacia adelante", afirmó en su cuenta personal de Instagram. "Debemos hacer una profunda autocrítica para evitar que esto vuelva a suceder. ¡Jamás nos rendiremos! En Madrid, el fracaso nunca ha sido ni será una opción. Pero les prometo una cosa: volveremos a ganar muy pronto", señaló.
Uno de los protagonistas en el Allianz Arena, Eduardo Camavinga, pidió disculpas a través de sus redes sociales. "Asumo la responsabilidad de mi parte. Quiero disculparme con mi equipo y con todos los madridistas. Gracias por vuestro apoyo. Hala Madrid, siempre", escribió
Camavinga vio en el minuto 78 su primera cartulina amarilla y en el 86, la segunda tras cometer una falta sobre Harry Kane. A continuación, desplazó el balón con los pies antes de recogerlo con las manos y el árbitro Slavko Vincic volvió a amonestarlo. Tres minutos después, con un hombre menos, el Real Madrid encajó el 3-3 con un tanto de Luis Díaz, que precedió al 4-3 definitivo, obra de Michael Olise en el 94.
En apenas once días, Camavinga ha pasado de ser un comodín valioso a convertirse en ese jugador al que la cámara busca cuando algo sale mal. Mallorca, Girona y Múnich componen una pequeña trilogía incómoda, de esas que dejan poso.
El problema para Camavinga es que lo de Múnich no fue un accidente aislado, sino el último capítulo de una serie que empezó en Mallorca. Entonces el Madrid aún miraba de reojo a la Liga, a cuatro puntos del Barcelona, con ilusión. Arbeloa dio descanso a Thiago Pitarch y el francés apareció en el once, acompañado de Tchouaméni, Manuel Ángel y Güler. Era una oportunidad.
Y sin embargo, salió cruz. En el 1-0 de Manu Morlanes quedó señalado. No siguió la jugada con la intensidad necesaria y terminó como espectador de un gol que pedía algo más de oficio. El Real Madrid perdió 2-1 y, con ello, buena parte de sus opciones. Arbeloa, sin nombres pero con mensaje claro, dejó una de esas frases que pesan más por lo que insinúan: "En un desajuste ellos han marcado un gol. Y aquí te despistas un momento, no ajustas bien, pierdes una marca, no la sigues y te cuesta un gol".
Entre Mallorca y la vuelta de Múnich hubo una parada intermedia en Girona, que terminó de redondear la semana torcida. Camavinga volvió a gozar de minutos y mando en el centro del campo, y de nuevo apareció en la foto equivocada. Thomas Lemar encontró el empate mientras el francés llegaba tarde a tapar el disparo desde la frontal. Ni la urgencia ni la energía fueron suficientes, y el Real Madrid dejó escapar otros dos puntos. El Barcelona se fue a nueve y la Liga bajó definitivamente el telón para los blancos.
