Casi 23 millones de afganos necesitaron ayuda humanitaria en 2025, según la ONU
La Organización de las Naciones Unidas (ONU) afirmó este miércoles que 22,9 millones de afganos -la mitad de la población de Afganistán- necesitaron asistencia humanitaria en 2025, en una crisis múltiple que incluye el retorno de afganos al país, conflictos con Pakistán, desastres climáticos y mayores violaciones a los derechos de las mujeres.
"Más de 4,6 millones de menores, el 58 % niños y el 42 % niñas, se matricularon en la educación pública con la ayuda de la ONU; y se crearon alrededor de 45.000 puestos de trabajo de larga duración, de los cuales el 45 % fueron para hombres y el 55 % para mujeres", declaró la Representante Especial Adjunta del Secretario General de la ONU en Afganistán, Indrika Ratwatte, informa EFE.
En conjunto, las diferentes agencias del organismo internacional gastaron alrededor de 1.400 millones de dólares en atender a la población, con un poco más de la mitad del dinero invertido en la niñez a través de Unicef, reveló el informe publicado este miércoles de resultados de la ONU en Afganistán para 2025.
Uno de los mayores problemas que afronta el país es el retorno masivo de su población. Según el informe, unos 2,78 millones de afganos regresaron a su país ese año (la mayoría desde Irán y Pakistán), lo que ha colapsado los servicios básicos y la disponibilidad de tierras.
A esto se suma la crisis climática: el 79 % de los desplazamientos internos a principios de 2025 se debieron a desastres ambientales. Esta situación ha provocado que tanto los que regresan como las comunidades que los reciben sufran graves problemas para acceder a algo tan básico como el agua.
El terremoto del pasado 31 de agosto en el este de Afganistán, que dejó casi 2.000 muertos, más de 3.600 heridos y destruyó unas 8.200 viviendas, obligó a miles de familias a desplazarse y añadió una carga insoportable a las ya agotadas tareas de recuperación.
La inestabilidad transfronteriza con Pakistán también interrumpió significativamente el comercio de Afganistán y las cadenas de suministro humanitario, provocando un colapso económico casi total.
Las restricciones de derechos a las mujeres se endurecieron aún más durante 2025, afectando directamente el trabajo de la ONU.
Desde septiembre, las autoridades prohíben al personal femenino afgano acceder a sus oficinas, lo que ha dejado a miles de mujeres y familias sin acceso a programas de ayuda vitales y ha disparado el riesgo de exclusión para las familias encabezadas por madres solas.
Con todos estos desafíos, la ayuda internacional para Afganistán siguió cayendo el año pasado, dejando a la ONU con fondos insuficientes. De los 2.850 millones de dólares necesarios para servicios básicos y desarrollo, solo se recibieron 1.770 millones, lo que obligó a recortar programas esenciales y frenar inversiones en uno de los países más pobres del mundo.
