El juez Marchena, nuevo académico de Jurisprudencia: la IA no puede legitimar "una investigación en la que todo vale"
El magistrado del Tribunal Supremo (TS) Manuel Marchena ha tomado posesión de su condición de académico de número de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislación de España con un discurso en el que ha alertado de que "las ventajas que ofrecen las tecnologías de vanguardia", y en especial la Inteligencia Artificial (IA), no deben abocarnos a legitimar "una investigación en la que todo vale" sin reparar en la "intensa injerencia estatal" y el "sacrificio del espacio de intimidad" de los ciudadanos "frente a los poderes públicos y a terceros".
En su intervención, en la que ha abordado la incorporación de datos electrónicos al proceso penal, el nuevo académico de número de la institución que preside Luis María Cazorla ha incidido en que desde hace décadas el impacto de las tecnologías "sacude los cimientos de la más que centenaria Ley de Enjuiciamiento Criminal". Y no tan solo a su contenido normativo, que en muchos casos conserva todavía "un marcado sabor decimonónico", sino sobre todo -ha recalcado- "a los principios inspiradores de un texto legal considerado por muchos como un monumento histórico del derecho codificado".
Marchena -que ha hecho un alto en el juicio del "caso mascarillas" que sienta en el banquillo al exministro José Luis Ábalos-, ha estado arropado en la sede de la institución por varios magistrados del Tribunal Supremo, entre otros destacados miembros de la judicatura, que le han escuchado demandar para la sociedad actual, "interconectada mediante redes telemáticas que definen un espacio de convivencia inédito hasta hace muy pocas décadas", soluciones jurídicas "nuevas, con capacidad para hacer frente a formas de delincuencia que nada tienen que ver con moldes criminológicos ya superados".
Réplica de Torres-Dulce
No obstante, el nuevo académico de Jurisprudencia -academia integrada en el Instituto de España- ha dejado claro que la necesidad de actualizar la metodología de la investigación penal no puede llegar a toda costa, comprometiendo derechos como el de la intimidad en aras de las ventajas que ofrecen las tecnologías de vanguardia, con la IA como punta de lanza.
El expresidente de la Sala de lo Penal del Tribunal Supremo -a cuyo discurso contestó el también académico de número Eduardo Torres-Dulce, ex fiscal general del Estado- ostentará la medalla número 18, que estaba vacante desde el fallecimiento de José Luis Pérez de Ayala en abril de 2023. Marchena fue elegido como académico electo el pasado 7 de abril.
En su réplica, Torres-Dulce ha ensalzado las "cualidades humanas y profesionales" de Marchena, del que ha destacado "su infinita capacidad de trabajo", su "profundo conocimiento" del Derecho, y su "sentido del deber para asumir retos". El ex fiscal general del Estado ha destacado asimismo que dirigió "de manera ejemplar" el juicio del "procés" y ha puesto en valor del magistrado del Tribunal Supremo que "emplea un lenguaje claro y preciso" que "llega a todos por su capacidad de comunicación".
Magistrado de la Sala Penal del Tribunal Supremo desde 2007, de la que fue presidente desde 2014 a 2024 (presidió el juicio del "procés"), está en posesión de la Gran Cruz de San Raimundo de Peñafort y es caballero de la Legión de Honor concedida por el presidente de la República Francesa. Además, ha sido galardonado con la máxima distinción otorgada por la Organización del Tratado del Atlántico Norte.
Al acto, celebrado en el salón de plenos de la institución, asistieron entre otros los magistrados de la Sala Penal del Tribunal Supremo Eduardo de Porres, Susana Polo, Pablo Llarena y Javier Hernández, así como el vicepresidente del alto tribunal, Dimitry Berberoff; el también magistrado del Supremo Pablo Lucas, presidente de la Sala de lo Contencioso-Administrativo y académico de número de la Real Academia de Ciencias Morales y Políticas; el magistrado del Tribunal Constitucional (TC) Juan Carlos Campo; el presidente emérito del TC Juan José González Rivas; el secretario general del Instituto de España, Andrés Ollero, ex magistrado del TC; los vocales del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) Gema Espinosa y José Eduardo Martínez Mediavilla; Eugenio Ribón, decano del Colegio de la Abogacía de Madrid; Alberto García Barrenechea, presidente del Consejo General de Procuradores; los académicos electos Santiago Muñoz Machado y María José de la Fuente y académicos de número como la ex fiscal general del Estado Consuelo Madrigal, el letrado de las Cortes Ignacio Astarloa, ex secretario de Estado de Seguridad, y el director de LA RAZÓN Francisco Marhuenda.
