'Ni hay sitio seguro para nuestros esquís ni perfil de quién se los puede llevar. Y sino que se lo digan a los Carabinieri de Selva di Val Gardena, que el pasado mes de febrero recibieron una denuncia de un esquiador de Nápoles que se encontró con que al salir del famoso refugio Piz Seteur ubudado a 2.065 metros del corazón de Val Gardena, le había volado todo el material que había dejado apoyado en una de las barandas de la terraza.
Ubicado a más de 2.000 metros de altitud y accesible en invierno tan solo por remonte o esquiando, cualquiera podría pensar que tan lejos de un aparcamiento sería difícil que alguien pueda robar allí unos esquís.
Por fortuna los Carabinieri no quisieron archivar el asunto, así que revisaron cientos de horas de cámaras y las cruzaron con los datos del forfait...'