Alcaraz gana a Bublik en Montecarlo y Alcanza las 300 victorias: sólo dos tenistas necesitaron menos partidos
A la temporada tenística le falta todavía un Alcaraz-Sinner, y Montecarlo podría ser el escenario del gran duelo, que tendría el morbo añadido de que en juego estaría el título y el número uno del mundo. El español y el italiano están a un partido después de pasar los cuartos de final con más firmeza que las semifinales.
Sinner derrotó a Félix Auger-Aliassime (6-3 y 6-4) en un duelo en el que el canadiense tampoco tiene demasiado que reprocharse. Peleó, compitió, se llevó algunos intercambios, estuvo firme con el revés, quizá su golpe más frágil, pero con todo eso tampoco le dio para derrotar al pelirrojo de San Cándido. El transalpino no está en su versión demoledora, lleva dos rondas en las que comete algunos errores más de los habituales, y pese a ello sigue siendo muy superior con el ritmo que pone y la limpieza con la que golpea a la bola. Para derrotarlo hace falta jugar muy bien mucho rato, porque no da un respiro.
Otro Sinner - Zverev
El tenista que separa de las semifinales a Jannik es uno al que conoce muy bien de siempre y de esta campaña: Alexander Zverev. El alemán acabó con la reacción de Fonseca (7-5, 6-7 [3/7] y 6-3) y por momentos desplegó un tenis excelente. Será su tercer intento en 2026 ante el número dos, pues ya enfrentaron en las semifinales de Indian Wells (6-2 y 6-4) y en las de Miami, donde le apretó algo más (6-3 y 7-6 [7/4]). Esta vez se juega en tierra batida.
Diez juegos seguidos de Alcaraz
Alcaraz tuvo su primer cara a cara con Alexander Bublik, quien durante mucho tiempo se empeñara en convertirse en el chico malo del circuito, pero que cuando ha dejado de lado el circo (un poco, porque a veces parece que necesita no tomarse en serio) y ha sacado todo su talento se ha colado en el “top 10”. Son muchos los argumentos que tiene en su raqueta. Fue el primero en hacer una dejada ante el rey de las dejadas, e igualó el primer set después de verse 0-2 abajo y de salvar cuatro pelotas para el 0-3. Esta vez las dudas no se instalaron demasiado en la cabeza de Alcaraz, en un día de condiciones lentas, con el cielo nublado, mucha humedad y la pelota muy pesada.
En cuanto Bublik bajó un poco el acierto con el saque, se vio la diferencia de nivel, especialmente en esta superficie, y el murciano cerró el encuentro con diez juegos ganados de manera consecutiva. Dejó puntos memorables, como siempre, algunas defensas espectaculares pese a ser uno de los tenistas a los que los define el tenis de ataque, y un golpe de espaldas imposible por encima del hombro. También se llevó el enésimo halago en la red de un rival. Carlos es así: te gana, muchas veces de paliza, pero no genera la sensación de rabia, es más bien de frustración o de admiración. Bublik se quitó la cinta del pelo y le salió una sonrisa antes de dar un abrazo al español. «Se jugaron en las peores condiciones para mí», dijo el kazajo. Y Alcaraz le respondió que está deseando que puedan enfrentarse también en hierba.
El chico de El Palmar, a un mes de cumplir los 23 años, alcanza las 300 victorias en torneos ATP, por 67 derrotas. En la llamada «era Open» sólo necesitaron menos partidos Rod Laver (300-55), aunque el australiano ya era una estrella y los cambios en el tenis le pillaron siendo ya veterano, y Jimmy Connors (300-63). Los mismos jugó John McEnroe (300-67). Los siguen Nadal e Ivan Lendl (300-73).
Alcaraz buscará la 301 ante el vencedor del Vacherot - De Miñaur, que podría dar caso al primer cara a cara con Sinner.
