Sánchez exige a la UE romper con Israel “por coherencia” tras la nueva amenaza de Netanyahu a España
Pedro Sánchez tardó poco en responder a la nueva amenaza lanzada este viernes por el primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, quien acusó a España de librar una “guerra diplomática” contra Israel y advirtió de que Madrid “pagará un precio inmediato”.
Minutos después, el presidente del Gobierno reclamó a la Unión Europea que, “por coherencia”, estudie la suspensión de los acuerdos de asociación con Israel, el marco jurídico que regula las relaciones políticas, comerciales y de cooperación entre Bruselas y Tel Aviv.
Sánchez lanzó su mensaje durante la clausura de un foro organizado por Politico en Barcelona, donde defendió que la UE debe actuar con firmeza ante la situación en Oriente Medio. “Si exigimos el respeto al derecho internacional, debemos ser coherentes”, afirmó, en referencia al Acuerdo de Asociación UE–Israel, firmado en 1995 y en vigor desde el año 2000.
Este acuerdo incluye una cláusula de derechos humanos que permite su suspensión si una de las partes incumple obligaciones esenciales.
La reacción del presidente español se produjo después de que Netanyahu difundiera en X un videomensaje en el que acusó a España de “oponerse repetidamente a Israel” y justificó la exclusión de Madrid del Centro de Coordinación Civil‑Militar (CMCC), el organismo internacional encargado de supervisar el alto el fuego en Gaza.
El primer ministro israelí afirmó que no tolerará “hipocresía ni hostilidad” y que cualquier país que actúe contra Israel “pagará un precio inmediato”.
Sánchez, lejos de rebajar el tono, reforzó su posición como uno de los líderes europeos más críticos con la ofensiva israelí en Gaza. Defendió que la UE debe “recuperar la ambición del europeísmo” y asumir un papel más activo en política exterior, especialmente en un contexto internacional marcado por la guerra en Oriente Medio, la inestabilidad regional y el deterioro del orden multilateral.
El presidente insistió en que Europa debe avanzar hacia una política de defensa común y aseguró que España está “lista para un ejército europeo mañana mismo”. A su juicio, la autonomía estratégica es “condición indispensable para la supervivencia política y social” del continente.
Sánchez también defendió que la UE debe seguir siendo “una organización abierta al mundo”, apostando por acuerdos comerciales como el de Mercosur y por mantener canales de diálogo con China, país que visitará de nuevo en los próximos días. En materia migratoria, abogó por una “inmigración legal y ordenada”, en contraste con las políticas de expulsiones impulsadas por varios gobiernos europeos.
La advertencia de Netanyahu y la respuesta inmediata de Sánchez sitúan las relaciones entre Madrid y Tel Aviv en su punto más delicado desde el inicio de la guerra en Gaza. La UE mantiene abierto el debate sobre si debe revisar su relación con Israel ante las denuncias de violaciones del derecho internacional humanitario.
