El complejo de Rabasa, una de las infraestructuras clave del abastecimiento de agua potable en Alicante, ha culminado una profunda actualización técnica que permitirá controlar en tiempo real el sistema que da servicio a la capital y a San Vicente del Raspeig. La actuación, ejecutada por la Mancomunidad de los Canales del Taibilla (MCT) con una inversión de 5,07 millones de euros financiada con fondos europeos del Plan de Recuperación, se ha centrado en renovar y automatizar los últimos tramos del Canal de Alicante y del Nuevo Canal de Alicante que alimentan estos depósitos, así como en modernizar todos los elementos de regulación, maniobra y control del recinto.