Drogado, sin luces y a la fuga: el tractorista que segó la vida de un motorista en Mallorca
Los que inicialmente parecía ser un trágico accidente por distracción en la carretera entre Campos y Santanyí (Mallorca) ha dado un giro de 180 grados. Tras meses de investigación, la Agrupación de Tráfico de la Guardia Civil ha esclarecido las causas de siniestro ocurrido pasado 12 de julio, en la perdió la vida un motorista de tan solo 29 años.
El informe del equipo de Investigación de Siniestros Viales de la Agrupación de Tráfico y el Servicio de Criminalística ha determinado que el accidente fue consecuencia de dos factores determinantes relacionados con el estado del conductor y del vehículo.
Por un lado, los análisis de laboratorio confirmaron que el hombre de 53 años conducía bajo los efectos de la cocaína. Por otro lado, la inspección del tractor reveló deficiencias graves en su sistema de alumbrado, factor que habría afectado a la visibilidad y a la reacción del motorista, dado que el accidente ocurrió de noche, en una zona sin iluminación y junto a un cambio de rasante.
Huida y omisión de socorro
Tras el impacto por alcance, el conductor del tractor no se detuvo a auxiliar a la víctima. Abandonó el vehículo a 120 metros del lugar del choque y huyó a pie, siendo localizado más tarde en una finca cercana.
Al llegar al lugar, los agentes encontraron al motorista tendido en el asfalto a escasos metros de su vehículo, que presentaba daños de gran consideración. Los guardias civiles iniciaron maniobras de reanimación de inmediato, manteniéndolas hasta que los servicios médicos confirmaron el fallecimiento en el lugar.
La Guardia Civil ha investigado al sospechoso por los delitos de abandono del lugar del accidente, omisión del deber de socorro y homicidio por imprudencia grave.
Las autoridades recuerdan que la ley obliga a cualquier implicado en un accidente a detenerse, señalizar, avisar de inmediato a los servicios de emergencia y auxiliar a los heridos en la medida de lo posible. El abandono del lugar de un siniestro, además de constituir un delito, supone una conducta especialmente grave al dejar desamparadas a las víctimas y dificultar la atención inmediata que podría ser vital.
