Un autónomo estalla ante el cambio del sistema de cuotas: "Pagaré 300 euros más al año sin que hayan subido mis ingresos"
El malestar recorre el colectivo de trabajadores autónomos tras conocerse el impacto económico que tendrá la próxima adecuación de las bases mínimas de cotización a la Seguridad Social.
Las cuentas que han comenzado a circular entre los profesionales independientes dibujan un escenario en el que la cuota mensual experimentará un repunte sensible sin que, en la mayoría de los casos, se haya producido una mejora paralela en el volumen de facturación o en la rentabilidad de los negocios.
La organización ATA, que representa los intereses de este colectivo, ha elevado el tono de sus críticas y ha puesto cifras concretas sobre la mesa para ilustrar la magnitud de la medida.
Según sus cálculos, alrededor de 800.000 autónomos societarios y otros 400.000 familiares colaboradores, muchos de ellos con ingresos que apenas orbitan en torno a los 1.000 euros mensuales, verán cómo sus aportaciones al sistema se disparan hasta alcanzar una horquilla cercana a los 1.620 euros al año al no aplicarse la congelación de tarifas que demandaban.
En el programa Espejo Público, el testimonio de Juan Carlos Ruano, un profesional vinculado al sector energético, ha servido para aterrizar estas cifras abstractas en el día a día de un trabajador real. Ruano ha detallado con precisión su propia trayectoria contributiva para evidenciar la desconexión entre lo que se ingresa y lo que se paga.
"En mi caso empecé de autónomo en 2020, mi base de cotización no llegaba a 1000 euros y me han ido subiendo la base independientemente del nivel de ingresos", ha explicado ante las cámaras.
Un ascenso que estrangula a las rentas más bajas
El desglose que ha realizado este autónomo resulta especialmente revelador. En la actualidad, su cuota mensual asciende a 422 euros. Con la nueva configuración de las bases, el recibo pasará a ser de 448 euros, lo que supone un incremento mensual de aproximadamente 27 euros.
"Aunque pueda parecer poco al año son más de 300 euros", ha recalcado Ruano, restando importancia al impacto individual del cargo para subrayar el efecto acumulativo de un sistema que, bajo su punto de vista, está llevando al límite la capacidad de resistencia del tejido productivo.
No obstante, el verdadero drama fiscal se concentra en el escalón más bajo de ingresos del Régimen Especial de Trabajadores Autónomos (RETA).
El análisis expuesto en el mismo espacio televisivo ha revelado que un profesional que declare un rendimiento neto mensual de 1.000 euros pasará de abonar una cuota de 315 euros a enfrentarse a un pago de 448 euros en el mismo período.
Este salto cuantitativo, que supera ampliamente la barrera de los 130 euros al mes, supone una merma considerable en la liquidez inmediata de estos pequeños negocios, a menudo unipersonales y con escaso margen de maniobra financiera.
Para Juan Carlos Ruano, esta escalada no representa sino "un hachazo que va directo al corazón productivo del país".
