Talento español al frente de la tecnología del futuro
Pilar Manchón, nacida en el barrio sevillano de Nervión e hija de padre taxista y madre ama de casa, fue la primera de su familia en acabar una carrera universitaria tras licenciarse en Filología Inglesa en 1997.
Pero su ambición iba más allá. Ella aspiraba a tener impacto, y la beca para cursar un posgrado en el extranjero que en ese mismo año recibió por parte de la Fundación La Caixa fue el impulso que necesitaba para avanzar hacia su objetivo de construir «una trayectoria profesional mucho más ambiciosa».
«Aquello supuso un antes y un después», asegura Manchón, quien, al poco tiempo de comenzar un doctorado de Lingüística Computacional en Sevilla y gracias a esa ayuda, pudo trasladarse a la Universidad de Edimburgo para cursar el máster de Ciencia Cognitiva y Lenguaje Natural.
Aquella experiencia no solo supuso para ella un salto cualitativo a nivel académico, sino que alimentó, además, sus ansias de seguir creciendo, de «querer hacer más». «Cuando empiezas a relacionarte con gente que tiene una forma de pensar similar a la tuya, unas inquietudes y unas ansias de tener impacto, eso te retroalimenta», asegura Manchón, y señala que «por eso, este tipo de becas son importantísimas».
A partir de ahí, esta joven sevillana fue creciendo profesionalmente y, tras pasar por los principales departamentos de inteligencia artificial de Google Research, a día de hoy lidera su estrategia de investigación desde Los Altos, California, capitaneando un equipo que analiza cómo auditar y medir que las respuestas de las máquinas sean éticas y respeten los valores que son primordiales en toda sociedad.
Desde la perspectiva que le ofrece su bagaje profesional y su puesto laboral, Manchón es «entre optimista y realista» acerca del avance de la IA, una herramienta con la que considera que «tenemos el potencial de crear una sociedad mejor».
Arriesgar y ambicionar
Lo que en cualquier caso tiene claro es el mensaje que lanzaría para toda aquella gente joven que tiene ganas y talento para cambiar el mundo: «Arriésgate, ten confianza y apunta alto», un lema que probablemente comparta Sergio Boixo, quien, con 30 años, mujer y dos hijos, se mudó con la familia a Alburquerque, Nuevo México, en busca del sueño de desarrollar su carrera científica.
Desde la edad infantil, este leonés leía libros de divulgación científica atraído por su «interés por la física cuántica y la filosofía que hay detrás». Así, al terminar el instituto, cursó la carrera de Ingeniería Informática, que compaginó con la de Filosofía, y posteriormente hizo Matemáticas.
Su primera incursión en el mundo laboral fue como informático de banca, pero su vocación científica permanecía latente, por lo que abandonó su carrera en Berlín para hacer un máster de Física Cuántica en la Universidad Autónoma de Barcelona, un camino que culminó gracias a la beca de la Fundación La Caixa para hacer un doctorado en Estados Unidos.
A día de hoy, Boixo es director de Computación Cuántica en Google, donde ha desarrollado un chip cuántico capaz de realizar en cinco minutos un cálculo que al más rápido de los ordenadores convencionales le llevaría 10 mil trillones de años y su reto ahora es desarrollar el primer ordenador cuántico de la historia.
Para ello, aún le queda camino por recorrer, pero lo que tiene claro es que «la cuántica va a dar lugar a una segunda revolución tecnológica que espero que tenga un impacto parecido al de la revolución que dio lugar a la informática moderna».
Con su vocación y deseo de impactar y mejorar el mundo también como bandera, Juan Argote está llamado a ser a día de hoy una figura destacada en lo relativo a las infraestructuras de las ciudades.
Amante de las matemáticas y la biología, este barcelonés se decantó por estudiar la carrera de Ingeniería de Caminos en la Universidad Politécnica de Cataluña y fue en tercer curso cuando descubrió su verdadera pasión: la ingeniería de transporte. «Fue la primera vez que vi una posibilidad de impactar en mi día a día», recuerda Argote, para quien la beca de la Fundación La Caixa resultó clave a la hora de encauzar su vida profesional.
Gracias a la misma, realizó un doctorado en la Universidad de Berkeley, California, y a día de hoy, como especialista en modelado, simulación y análisis de datos a gran escala, dirige el equipo de ciencia de datos de Aurora, empresa líder en el sector de los vehículos autónomos.
Así pues, Manchón, Boixo y Argote son la confirmación de que el talento y el deseo de generar impacto son claves para hacer avanzar una sociedad y, en este contexto, una formación de excelencia puede ser el impulso definitivo.
