Mario Alonso Puig, cirujano: “Cambiar un hábito no es cuestión de fuerza, sino de sentido, tiempo y repetición”
Levantarse tarde cuando no se trabaja, comer un bollo por la noche o moverse menos de lo necesario. La perfección completa no existe y la mayoría de personas tienen hábitos nocivos que repiten en su día a día sin apenas darse cuenta. Algunas de esas costumbres ni siquiera las aprecia uno mismo, pero otras están más a la vista y se siguen haciendo. Cambiar un hábito no es nada sencillo aunque se sepa que este es perjudicial para la salud.
Fumar es el mejor ejemplo. Es algo muy nocivo, pero que un amplio sector de la población no logra abandonarlo o sufre mucho para ello, incluso con habituales recaídas. Seguir unos hábitos adecuados pueden marcar la diferencia entre una vida verdaderamente sana y feliz o todo lo contrario. Mario Alonso Puig es un cirujano, conferenciante y escritor que cuenta con casi medio millón de seguidores en TikTok. El médico explicó en un vídeo en dicha red social cómo se puede cambiar un hábito.
Cómo cambiar un hábito de tu vida cotidiana
La explicación de este médico nace de la siguiente premisa: "Cambiar un hábito no es cuestión de fuerza, sino de sentido, tiempo y repetición. El cerebro no transforma de golpe, transforma en pequeño. El cambio real empieza con un paso mínimo". No es sencillo, pero se puede conseguir siguiendo varias instrucciones y teniendo las ideas claras. Mario Alonso Puig explica la premisa principal "Cuando una persona quiere cambiar un hábito que no le gusta, integrar un nuevo hábito, porque entiende que le va a dar mejores resultados, lo primero que tiene que tener es una profunda motivación".
Desvela cómo funcionan estos hábitos: "Hay que tener en cuenta que los hábitos están encriptados no solo en nuestro cerebro, sino en nuestro cuerpo, son patrones que se han automatizado". Señala que lo principal es no precipitarse y querer cambiar al momento: "Entonces no es fácil dejar un hábito corriendo y tomar otro, hay que ir poco a poco". Señala la clave para que el cambio sea efectivo: "Introduce pequeñas variaciones del nuevo hábito dentro de lo que es tu antiguo comportamiento".
El cambio debe ser progresivo
Cambiar radicalmente es muy complicado y pocas veces efectivos. El médico propone en su lugar ir cambiando progresivamente introduciendo detalles. Lo ejemplifica con el deporte: "Si tu nuevo hábito es que quieres hacer ejercicio, en lugar de me bajo ahora al gimnasio, me voy a un sitio y hago una hora, dos horas, no, empieza con cinco minutos, a lo mejor andando por la calle, o cinco minutos haciendo flexiones, o cinco minutos haciendo otro tipo de entrenamiento".
Este aspecto es diferencial: "Sirve para que el cerebro se vaya poco a poco acostumbrando al nuevo hábito, es decir, es como si fueras ganando la batalla". Esto tiene un doble beneficio: "No de forma brusca, sino pasito a pasito, de tal manera que el cerebro necesita dos cosas, necesita por un lado seguridad y por otro lado necesita novedad". Concluye de forma contundente: "Si queremos que el cerebro se acostumbre a un nuevo hábito, tenemos que permitir que se vaya adaptando poco a poco".
