A 90.000 kilómetros, la precisión y el riesgo lo define Artemis
Hay un momento, allá arriba, en el que la Tierra deja de ser un lugar para convertirse en un recuerdo. A decenas de miles de kilómetros, la luz se vuelve distinta, el silencio es absoluto y cada movimiento… es definitivo. El doctor Aldo Kleinman, referente en mecánica orbital, nos describe una realidad tan fascinante como desafiante. Porque en el espacio, un pequeño cálculo puede marcar la diferencia entre el éxito y la pérdida total de una misión.
