Herido y oculto en Irán durante 48 horas: así fue el agónico rescate del aviador estadounidense
"¡Lo tenemos! ". Así anunció Donald Trump en Truth Social el rescate del oficial de sistemas de armas del F-15E Strike Eagle derribado en Irán, una operación que la propia Casa Blanca ha convertido en un símbolo de fuerza, eficacia militar y liderazgo presidencial. ¡Nunca dejaremos atrás a un combatiente estadounidense", ha asegurado el mandatario en mayúsculas refiriéndose al militar rescatado como "un coronel muy respetado".
El aviador, que resultó herido grave pero que "se pondrá bien", según indicó el presidente, permaneció oculto durante casi dos días en un terreno montañoso de la provincia de Kohgiluyeh y Boyer-Ahmad, en el suroeste de Irán, armado únicamente con una pistola y poniendo en práctica el entrenamiento recibido para sobrevivir en territorio hostil. El éxito de la operación no solo ha evitado que Irán pudiera exhibir la captura de un militar estadounidense en plena escalada bélica, sino que también le ha permitido a Washington escenificar una demostración de fuerza, dejando claro que mantiene intacta su capacidad de proteger y sacar a los suyos de suelo enemigo en cualquier circunstancia.
Fue una búsqueda a contrarreloj en la que los equipos estadounidenses debían encontrar a su compañero antes de que lo hicieran las tropas iraníes, que habían ofrecido una sustanciosa recompensa por su captura al aviador. EE UU no escatimó en recursos ni esperó, como subrayó el propio Trump, a que anocheciera, como es habitual en este tipo de operaciones.
Durante 48 horas, alrededor de un centenar de militares y agentes de inteligencia, incluidos efectivos de la CIA (Agencia Central de Inteligencia) y comandos del equipo SEAL Team 6 de la Marina, conocido por participar en la operación de 2011 que acabó con la vida del líder de Al Qaeda, Osama Bin Laden, participaron en una misión coordinada y de alto riesgo en suelo iraní para evitar que el oficial cayera prisionero.
Rumores de la CIA
Una estrategia de engaño se puso en marcha para ganar tiempo. Antes de que se produjera el rescate, la CIA difundió el rumor de que las tropas estadounidenses ya habían localizado a su hombre, una maniobra que permitió confundir a las fuerzas iraníes y ganar tiempo para localizar al aviador. Una vez ubicado, la agencia compartió las coordenadas con el ejército y la Casa Blanca para que Trump aprobara la operación de extracción.
En paralelo, aviones de ataque norteamericanos bombardearon rutas de acceso y posiciones desde las que podían aproximarse las fuerzas iraníes para mantenerlas alejadas del punto donde se ocultaba el oficial. Durante la misión, dos aviones MC-130 estadounidenses que no pudieron despegar tras el rescate quedaron inutilizados y fueron destruidos por las fuerzas de EE UU para impedir que material sensible cayera en manos del enemigo, y la retirada se acabó completando con otros tres aviones. Según la versión iraní, los informes de que las tropas norteamericanas llegaron a aterrizar en su país son "completamente falsos y sin validez".
El aviador consiguió esquivar a las fuerzas iraníes durante 24 horas, ocultándose en una zona escarpada y moviéndose por un terreno extremadamente abrupto a pesar de estar herido. En un momento dado, ascendió por una cresta montañosa de unos 2.000 metros, en un intento de ganar visibilidad y tener más opciones de contacto con el equipo de búsqueda.
Para que le localizaran, llevaba una baliza de emergencia y un sistema de comunicación seguro que le permitieron coordinarse con sus compañeros, evitando utilizar señales luminosas que pudieran delatar su ubicación al enemigo. A pesar de su condición física, el aviador pudo poner a prueba su formación SERE (Supervivencia, Evasión, Resistencia y Escape), el entrenamiento con el que la Fuerza Aérea prepara a su personal para operar en territorio hostil y aumentar sus opciones de regresar con vida.
Sin bajas en el equipo
Según el presidente norteamericano, no hubo bajas dentro del equipo de rescate y, antes de regresar a EE UU, el equipo hizo escala en Kuwait para que el herido recibiera atención médica. "Este valiente guerrero se encontraba en las líneas enemigas, en las traicioneras montañas de Irán, perseguido por nuestros enemigos, que se acercaban cada vez más cada hora". Con estas palabras, Trump convertía la operación en victoria política, además de militar, y sacaba pecho por la capacidad militar del país.
Los dos tripulantes del F-15E Strike Eagle se vieron obligados a eyectarse de la cabina el pasado viernes después de que el aparato fuera alcanzado por fuego iraní. El piloto de la aeronave fue rescatado inmediatamente, pero no pudieron encontrar a su oficial de sistemas de armas. Este segundo tripulante, conocido coloquialmente como "Wizzo", ocupaba la cabina trasera del aparato.
