Corazón y garra:
Sin embargo, la reacción de Cuervo no se hizo esperar en el segundo capítulo. Ajustando su devolución y jugando con mayor profundidad, Tomás logró emparejar las acciones y forzar los errores de un Araujo que ya no encontraba los huecos del inicio. Con un 6-4 sumamente trabajado, el ganador forzó la definición a la instancia definitiva, trasladando toda la presión a un súper tie-break que terminaría siendo una verdadera batalla de nervios y resistencia física por parte de ambos competidores.
El cierre del partido fue un intercambio de golpes dramático donde ninguno de los dos lograba distanciarse en el marcador. Fue finalmente Cuervo quien, demostrando una gran templanza en los puntos críticos, logró inclinar la balanza a su favor con un agónico 11-9. Con esta victoria, Tomás no solo avanza de ronda en el cuadro de Miami, sino que se retira de la cancha con el envión anímico que otorga el haber revertido un resultado complejo ante un adversario que luchó hasta el final.
