Un estudio propone separar a los pasajeros mayores en los aviones para acelerar las evacuaciones de emergencia
Un nuevo análisis científico plantea que las aerolíneas deberían distribuir de forma estratégica a los pasajeros de mayor edad para mejorar la rapidez de las evacuaciones en caso de emergencia. El trabajo advierte de que el aumento de viajeros mayores en los vuelos introduce nuevos desafíos de seguridad, especialmente en situaciones críticas donde cada segundo cuenta.
Tanto la legislación británica como los estándares internacionales obligan a que cualquier aeronave pueda ser evacuada por completo en menos de 90 segundos. Sin embargo, las simulaciones realizadas por los investigadores muestran que la presencia y ubicación de pasajeros mayores puede incrementar los tiempos de salida, incluso en los escenarios más favorables.
Los autores del estudio sugieren que las personas con movilidad reducida deberían estar repartidas de forma equilibrada por la cabina, en lugar de concentrarse en zonas concretas.
Simulaciones en un Airbus A320 con 27 escenarios distintos
El trabajo, desarrollado por expertos de las universidades de Sídney y Calgary, recreó 27 escenarios de evacuación en un Airbus A320, uno de los aviones de pasillo único más utilizados del mundo. Las pruebas se centraron en un supuesto de incendio en ambos motores, un evento poco frecuente pero incluido en los protocolos de emergencia. Los investigadores compararon diferentes distribuciones de pasajeros mayores de 60 años y observaron que su proporción y ubicación eran factores clave en el tiempo total de evacuación.
El escenario más eficiente —152 pasajeros, con 30 mayores distribuidos de forma uniforme— necesitó 141 segundos para evacuar el avión. En cambio, el peor escenario, con un número elevado de pasajeros mayores colocados al azar, alcanzó los 218,5 segundos, casi un minuto y medio más. Los autores recuerdan que el envejecimiento afecta a la reacción, decisión y destreza física, especialmente bajo estrés extremo.
Hacia modelos de evacuación más realistas
El estudio, publicado en AIP Advances, propone incorporar estos datos en los modelos de seguridad y sugiere medidas como briefings adicionales para pasajeros mayores o estrategias de asiento más eficientes. Los investigadores también señalan que otros grupos —como niños, bebés o mujeres embarazadas— presentan características específicas que podrían influir en futuras simulaciones.
El objetivo, según los autores, es que las aerolíneas puedan mitigar riesgos de forma proactiva, ajustando la distribución de pasajeros sin alterar la operativa habitual. Comprender cómo influye la composición de la cabina en una evacuación permitiría mejorar la seguridad sin comprometer la eficiencia del vuelo.
