Por qué cada vez hay más restaurantes que se niegan a dividir la cuenta de sus clientes
En temporadas como la Semana Santa, el turismo y sector servicios se convierte en un gran protagonista para incentivar la economía de España, con millones de desplazamientos tanto nacionales como internacionales. Pero un sistema habitual en hostelería se puede convertir a veces en un problema, y es el de dividir la cuenta por persona entre las mesas que ocupan bares y restaurantes, lo que dificulta el desempeño de los camareros y obliga, especialmente en momentos de alta saturación, a impedir a los clientes pagar por separado.
Algo que ya se vio especialmente el pasado verano. Bares y restaurantes de diversas ciudades españoles tomaron la tajante decisión de decir "no" a la costumbre de dividir la cuenta y que cada comensal pague su parte, algo que muchos camareros consideran que "retrasa mucho el trabajo". Una operación, un único cobro, transformado casi en una norma entre el sector hotelero.
El motivo principal es el de optimizar el servicio, pero además, y aunque para el cliente pueda parecer un detalle mínimo la partición de la cuenta entre el número de comensales, para el personal de sala puede suponer una gran complicación más allá del tiempo invertido. Esto se debe a que la mayoría de las personas pagan con tarjeta, y es que el TPV lo refleja como operaciones y transacciones independientes, lo que aumenta los costes para los restaurantes a pesar de cobrar la misma cuenta y provenga de la misma mesa.
Un problema que se intensifica cuanto más grande es la mesa ocupada. Si bien una mesa de dos o tres personas puede resultar más ligera, mesas con ocho, diez, doce o más personas en las que la cuenta se divide puede resultar un caos absoluto para los camareros: más tiempo invertido, más transacciones generadas en TPV (en caso de que se pague con tarjeta) o mayor dificultad a la hora de cobrar si los pagos son en efectivo.
Por otro lado, en otras ocasiones se puede complicar aún más cuando los clientes piden dividir la cuenta en función de lo que ha consumido cada uno, lo que puede generar una gran molestia y pérdida de tiempo aun mayor entre los camareros o responsables de restaurantes, con cálculos infinitivos y con una posibilidad aún mayor de cometer un error.
Qué dice la ley sobre prohibir dividir la cuenta en los restaurantes y qué derechos tiene el cliente
Sin embargo, en España no existe ninguna ley que obligue a los clientes a pagar la cuenta conjunta y sin dividir la cuenta, al mismo tiempo que tampoco existe una normativa que dé el derecho a los restaurantes a permitir pagos separados. Si bien los comensales deben pagar la cantidad consumida, tienen un derecho total a pagar de la forma tanto la cuenta dividida como el pago total en una sola vez, aunque esto se reserva por la política de pagos del establecimiento.
Según las normativas españolas, el local debe informar claramente y previamente de cómo acepta los pagos de sus clientes para evitar confusiones. Esto incluye si permite pagar por separado o todo junto, al mismo tiempo que también se refiere a los pagos en efectivo, con tarjeta e incluso a través de bizum si fuera el caso.
Asimismo, organizaciones como la OCU recuerdan que se debe dar una buena comunicación, preferiblemente previa a consumir, entre establecimiento y clientes para no llegar a discusiones y que ambos puedan quedar satisfechos en función de la política de pagos.
