Asociaciones de víctimas exigen acabar con las subvenciones para la Korrika, la carrera que homenajea a los etarras
La Fundación Fernando Buesa y COVITE han reclamado al Gobierno vasco terminar con las subvenciones para la Korrika, una carrera en la que este año se han registrado hasta 38 fotografías de etarras en su recorrido, y que ha contado varios actos para glorificar a los presos de la banda armada ETA. El evento se realiza cada dos años y se encuentra organizado por una iniciativa privada- pese a ello recibe beneficios económicos de las arcas públicas- colindante con la izquierda abertzale.
En un comunicado conjunto al que ha tenido acceso LA RAZÓN, las dos organizaciones consideran "inaceptables" las partidas económicas concedidas para patrocinar una iniciativa en la que se permite la exaltación del terrorismo de ETA mediante quienes fueron sus miembros. "Condenar estos hechos ya no es suficiente. Hay que pasar de las palabras a la acción", denuncian las entidades firmantes. En este sentido, la carrera, que durante cerca de dos semanas recorre todo el País Vasco, Navarra y parte de Iparralde, ha sido utilizada como un "escaparate obsceno de legitimación del terrorismo" sin reparar en el objetivo de apoyar el euskera.
Sumadas a las imágenes usadas durante el recorrido, se han detectado cuatro casos de portavoces de la Korrika que han reivindicado abiertamente la excarcelación de los presos de ETA. El punto más álgido relacionado con la violencia figura en la cesión del testigo a tres miembros de ETA en San Sebastián —Balbino Sáenz, Mikel San Argimiro y Xabier Atristain, o la portavoz de SARE, Bego Atxa, y la lectura del mensaje final del hijo del exjefe de de la banda terrorista, David Pla.
Ambas organizaciones consideran "moralmente inaceptable" la instrumentalización simbólica de hijos de miembros de ETA. "Ningún hijo es responsable de los crímenes de su padre, pero convertir esa circunstancia en un elemento de propaganda es indigno e inmoral. Supone una nueva forma de blanqueamiento del terrorismo y de humillación a sus víctimas", denuncia el comunicado presentado. En esta edición también se denuncia el veto sufrido por Comisiones Obreras en un movimiento "sectario e injustificable" contra ambas asociaciones.
"Mezclar la legítima defensa de una lengua con el apoyo a quienes cometieron asesinatos y otros crímenes terroristas es indecente, inmoral y profundamente ofensivo para las víctimas del terrorismo y para cualquier sociedad democrática", sentencia la misiva presentada contra el Gobierno vasco.
La participación de Pradales en el evento
Para cerrar los últimos tramos del recorrido, el lendakari, Imanol Pradales, cogió el relevo cuando ya se habían recorrido más de 3.300 kilómetros desde su salida. Tapado con ikurriñas los homenajes a los etarras y acompañado de la vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Política Lingüística, Ibone Bengoetxea, se colocaron en la cabeza de la carrera.
Ante las demandas de los colectivos que han denunciado el mensaje de la carrera, la vicelehendakari Bengoetxea tachó de "hiriente" la imagen y anunció una reunión con AEK al acabar la carrera para analizar este tipo de situaciones. Cercanos al entorno del PNV han mostrado su rechazo.
Vox se suma a la denuncia
Tal y como ha recogido EFE, Vox se ha sumado a la denuncia del evento con una misiva presentada ante la Audiencia Nacional por enaltecimiento del terrorismo y humillación a las víctimas de ETA.
En este sentido, también denuncia la "reiteración" de actos de apoyo a presos de ETA en distintas localidades como Getxo, Berango y Lasarte-Oria mediante "pancartas, consignas y exhibición de imágenes de terroristas, todo ello ante la pasividad de la entidad organizadora, que no adoptó medida alguna para impedir estos comportamientos".
A juicio de este partido, todos estos hechos podrían constituir un delito de enaltecimiento del terrorismo, así como un acto de "descrédito, menosprecio y humillación a las víctimas". Los servicios jurídicos de Vox estiman que la difusión de estos actos a través de los medios de comunicación y redes sociales incrementa aún más la gravedad de los mismos "al amplificar el mensaje".
