Los pioneros acusan al imperialismo
La escuela primaria Rafael María de Mendive y la secundaria básica Rubén Bravo Álvarez, en el municipio capitalino de La Habana Vieja, se convirtieron este lunes en sendas salas de audiencia.
Pioneros cubanos, vestidos de jueces y fiscales, sentaron simbólicamente al imperialismo estadounidense en el banquillo de los acusados durante el tribunal Yo acuso al imperialismo. Escucharon testimonios de países víctimas de intervenciones y alzaron su voz contra el bloqueo a Cuba, así como la complicidad de la nación norteña con el genocidio en Palestina.
Los miembros de la Organización de Pioneros José Martí (OPJM) desarrollaron un juicio didáctico en el que, siguiendo el ejemplo de los juicios a mercenarios de Girón el 29 de marzo de 1962, expusieron las agresiones históricas de Estados Unidos contra América Latina y Medio Oriente.
Como homenaje también a Palestina, en el Día de la Tierra, los pioneros leyeron cartas de niños de Gaza que relatan la falta de agua, electricidad y la muerte de menores por la agresión.
Luego tomó la palabra la pionera que representó a Cuba. Ella denunció las afectaciones del bloqueo en su vida cotidiana: la falta de materiales de estudio, las limitaciones para acceder a medicamentos y equipos médicos. «¿Sabe usted lo que se siente cuando un amigo de mi aula se enferma y no hay una medicina específica porque su país prohíbe que Cuba la compre? —preguntó—. Eso no es política, es meterse con la salud de nosotros los niños», aclaró.
Los jueces declararon culpable al imperialismo estadounidense por el bloqueo energético, que se une al cerco económico contra Cuba —calificado como acto ilegal de guerra económica— y por su complicidad activa en el genocidio contra el pueblo palestino.
Como veredicto, los tribunales exigieron el cese inmediato del bloqueo, la salida de Cuba de la lista de países patrocinadores del terrorismo, así como un alto el fuego permanente en Gaza y Cisjordania, y todo el Medio Oriente.
«Nosotros tenemos la verdad, la historia y la dignidad», concluyó la sentencia leída por los pioneros, quienes reafirmaron su voluntad de no rendirse ni callarse.
El acto simbólico, que se enmarca en las jornadas de celebraciones por el aniversario 64 de la Unión de Jóvenes Comunistas y el 65 de la OPJM, estuvo encabezado por la primera secretaria del Comité Nacional de la UJC, Meyvis Estévez Echevarría, y la presidenta de la organización pioneril, Chabeli Arencibia Martell.
