Marte acelera su rotación y científicos apuntan a un fenómeno oculto bajo su superficie
Nuevos datos revelan que Marte gira cada vez más rápido, un hallazgo que obliga a replantear la idea de que el planeta rojo es un mundo inerte. Mediciones de la misión InSight de la Nasa evidencian cambios sutiles en su rotación y sugieren procesos activos en su interior.
El descubrimiento surgió en 2023 tras el análisis del experimento RISE. Este instrumento se instaló en el módulo de aterrizaje de la misión. Los datos mostraron que la rotación marciana se acelera cerca de 4 milésimos de segundo de arco por año. Este fenómeno reduce la duración del día en fracciones de milisegundo.
Aunque el cambio es mínimo, resulta medible. Durante años no tuvo explicación clara.
Una señal desde el interior de Marte
Las primeras hipótesis apuntaron a procesos superficiales. Entre ellos, la acumulación de hielo en los polos o ajustes tras antiguos periodos glaciales. Ambos pueden redistribuir masa y alterar la rotación de un planeta.
Sin embargo, un estudio publicado en febrero en el Journal of Geophysical Research: Planets planteó una causa más profunda. La investigación vinculó la aceleración con una anomalía en el manto bajo la región de Tharsis, una extensa zona volcánica.
Tharsis mide unos 6.000 kilómetros de extensión. Alberga estructuras como el Monte Olimpo, el mayor volcán del sistema solar. En Marte no hay placas tectónicas activas. Esto permite que el magma se acumule en un mismo punto durante millones de años.
Una estructura que cambia la masa del planeta
Simulaciones basadas en datos sísmicos y gravitacionales indicaron la posible existencia de una anomalia de masa negativa. Esta región estaría formada por material menos denso que su entorno.
El modelo plantea una pluma del manto que asciende hacia la superficie. Este flujo transporta material caliente desde el interior del planeta. Al hacerlo, redistribuye la masa interna.
Esa redistribución ocurre cerca del ecuador. Esto acerca masa al eje de rotación y acelera el giro del planeta.
Evidencia en el campo gravitacional
La hipótesis coincide con mediciones acumuladas desde misiones como Mariner 9 y Viking 1 en los años 1970. Estas observaciones revelaron anomalías gravitacionales en Marte.
En Tharsis, los científicos detectaron zonas con gravedad positiva rodeadas por áreas negativas. Este patrón sugiere una estructura interna compleja y activa.
Modelos computacionales indicaron que una anomalía a unos 1.200 kilómetros de profundidad podría explicar tanto la topografía como la gravedad y la aceleración de la rotación.
Un planeta más activo de lo previsto
Si la teoría se confirma, Marte conservaría suficiente calor interno para sostener movimientos en su manto. Esto contradice la idea de que los planetas pequeños se enfrían rápido y pierden actividad geológica.
Además, la posible presencia de plumas activas aumenta la probabilidad de actividad volcánica reciente. Este escenario influye en la evolución de la superficie y en condiciones que pudieron favorecer habitabilidad en el pasado.
Persisten dudas científicas
Los investigadores señalaron limitaciones en los modelos. La viscosidad del manto marciano aún no se conoce con precisión. Esto reduce la exactitud de las simulaciones.
Nuevas misiones con mediciones sísmicas y gravitacionales serán clave para confirmar la hipótesis.
Por ahora, la evidencia muestra que Marte no es un planeta estático. Su aceleración podría ser la manifestación visible de procesos internos que continúan activos.
*La creación de este contenido contó con la asistencia de inteligencia artificial. La fuente de esta información es de un medio del Grupo de Diarios América (GDA) y revisada por un editor para asegurar su precisión. El contenido no se generó automáticamente.
