Putin recurre al crowdfunding entre los ricos para pagar la guerra
Rusia busca fondos para poder sostener su guerra en Ucrania, y según reporta el "Financial Times", habría apelado a las grandes fortunas del país para hacerlo posible. Desde el inicio de la invasión a gran escala en 2022, Moscú ha visto su presupuesto en defensa dispararse. Como apunta "Politico", en el último año habría aumentado un 42% hasta situarse en 13,1 billones de rublos, unos 140.000 millones de euros, mientras que de cara a 2025 el Instituto Internacional de Estudios para la Paz de Estocolmo (SIPRI) anticipaba una nueva subida, superando los 15 billones de rublos, en torno a 160.000 millones de euros.
Con un final del conflicto cada vez más lejano, y en el caso de Moscú, supeditado al control completo del Donbás, al menos dos empresarios rusos habrían comunicado a Putin su intención de contribuir al presupuesto de defensa durante un encuentro mantenido el jueves a puerta cerrada con las élites económicas del país. El "Financial Times" y el medio digital independiente ruso "The Bell", citando a fuentes familiarizadas con el asunto, han revelado la identidad de los dos millonarios. Uno de ellos sería Oleg Deripaska, oligarca ruso vinculado a una de las mayores compañías de aluminio del mundo, y Suleiman Kerimov, quien se habría comprometido a donar 100.000 millones de rublos.
Una suma "muy grande"
Si bien se ha especulado con que la petición de contribuir al presupuesto de Defensa haya surgido del propio Putin -quien asimismo recomendó a las compañías y al Estado el uso moderado de los beneficios extraordinarios obtenidos a raíz del alza del petróleo por la guerra en Irán-, los reportes han sido rápidamente desmentidos por el Kremlin. El viernes el portavoz Dmitri Peskov insistió en que "no es cierto que Putin haya hecho tal petición", aunque sí confirmó que al menos un participante en dicha reunión había manifestado su intención de donar una "suma de dinero muy grande" al Estado. Cantidad que, desde el Gobierno ruso, insisten en que no estaría destinada para la guerra.
Peskov, quien evitó facilitar la identidad del donante, explicó además que esta persona justificó su decisión afirmando que la mayoría de los presentes habían iniciado sus negocios en la década de los 90, viendo crecer sus fortunas en parte gracias a la vinculación con el Estado, por lo que considera que era su deber, así como el de muchos de los presentes, contribuir. "Esta fue sin duda una iniciativa suya, y no del presidente Putin. Aunque, por supuesto, el jefe del Estado acogió con satisfacción dicha iniciativa", zanjó el portavoz del Kremlin.
Por su parte, "The Bell" indica que la idea podría haber sido planteada en un primer momento a Vladimir Putin por el director ejecutivo de Rosneft, Igor Sechin, a través de una carta en la que proponía la emisión de bonos militares como medio para recaudar fondos. De forma paralela, el Gobierno ruso está buscando alternativas para estabilizar su economía, recurriendo a la aprobación de impuestos extraordinarios u otras herramientas económicas como la subida del IVA para aumentar la recaudación.
Dmitri Peskov también confirmó que Rusia permanece en contacto con EE UU en el contexto de la guerra de Ucrania. "Seguimos abiertos al diálogo, estamos en contacto con los estadounidenses y contamos con celebrar la próxima ronda de conversaciones tan pronto como las circunstancias lo permitan", explicó, insistiendo en los "avances hacia un acuerdo" logrados en rondas anteriores.
