La construcción de vivienda protegida se desploma un 23% en 2025 y agrava la crisis habitacional
El Gobierno insiste en que el acceso a la vivienda es su prioridad absoluta, pero los datos reflejan el deterioro de una herramienta clave para atajar la crisis habitacional. Mientras medidas como la Ley de Vivienda contribuyen a reducir aún más la oferta y tensionar los precios, la construcción de de vivienda de protección oficial (VPO), la herramienta más eficaz para garantizar un techo a los colectivos más humildes y vulnerables, se desploma. Según los datos del Ministerio de Vivienda y Agenda Urbana correspondientes al último trimestre de 2025, en 2025 solo se completó la construcción de 11.104 nuevas VPO, un 22,7% menos que en 2024, cuando se alcanzaron las 14.371. Así, tras el repunte de 2024, la producción de vivienda protegida volvió a dar un paso atrás en 2025.
El dato, además, dista enormemente del registrado en 2008, cuando se construyeron 68.587 VPO. Esta era la norma antes de la crisis financiera. Entre 1991 y 2008, España levantó una media de casi 60.000 viviendas protegidas al año. En la actualidad, apenas se superan las 11.000, lo que sitúa el peso del parque protegido en torno al 3% del total, muy lejos del 9% de media que registra la Unión Europea. Pero lo más preocupante no es solo la caída de las calificaciones definitivas (certificado administrativo que reconoce oficialmente que una vivienda cumple con los requisitos del régimen de protección pública, permitiendo que pueda venderse o alquilarse), sino también de las calificaciones provisionales, que miden los proyectos que están en fase inicial y que se completarán en los próximos años. Estas también se desplomaron un 34,9%, pasando de 23.967 en 2024 a 15.593 en 2025, lo que anticipa un nuevo ciclo de escasez.
Desde el Ministerio de Vivienda se justifican señalando que la metodología de esta estadística no recoge en su conceptualización de vivienda protegida la totalidad de viviendas públicas, como por ejemplo las viviendas del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR). El Plan Estatal de Vivienda 2026-2030 cuenta con 7.000 millones de euros, de los cuales 2.800 millones están destinados a crear vivienda asequible, uno de sus principales objetivos, pero el ritmo de construcción se queda atrás frente a la urgencia de la crisis de vivienda.
Por comunidades autónomas, el mapa revela profundas desigualdades y algunos casos las inacción absoluta. Cataluña encabezó la clasificación en 2025 con 3.517 viviendas protegidas calificadas, seguida de Andalucía (2.265) y la Comunidad de Madrid (2.048). Sin embargo, en esta última región el retroceso fue especialmente brusco, con una caída de 4.641 unidades respecto a 2024, lo que la hizo perder el liderazgo que tradicionalmente ostentaba. En el lado contrario, seis territorios -Melilla, Ceuta, La Rioja, Murcia, Canarias y Cantabria- no registraron ni una sola calificación definitiva de VPO en todo el año.
Por tipo de promotores, el 63,6% del total de VPO (7.058) corrió a cargo de promotores privados, mientras que 36,4% (4.046) fueron promovidas por entidades públicas (ya sea a través de planes autonómicos o estatales). Respecto a 2024, las primeras retrocedieron un 33,5%, mientras que las segundas avanzaron un 7,9%.
De su lado, el número de viviendas libres iniciadas a lo largo de 2025 alcanzó las 121.827 unidades (+8,6%), mientras que solo entre octubre y diciembre se iniciaron 34.200 viviendas libres (+21,6%). Andalucía fue donde más se registraron (27.454), seguida de Comunidad de Madrid (17.718) y Comunidad Valenciana (14.256). En el lado contrario están Ceuta (24), Melilla (133) y La Rioja (1.405).
