Cobo llama a «regenerar el tejido social» a través del viaje del Papa
El cardenal arzobispo de Madrid, José Cobo, está convencido de que el viaje de León XIV a España permitirá ofrecer «una experiencia especial de Iglesia católica, abierta y misionera». Así lo expresa en la carta pastoral que ha hecho pública este jueves y que busca ser una hoja de ruta para los católicos, y para la ciudadanía en general, para preparar interiormente la visita del Pontífice norteamericano a España, más allá de las cuestiones logísticas. La peregrinación papal, que tendrá lugar del 6 al 12 de junio, arrancará precisamente por la capital española, donde permanecerá cuatro días para, posteriormente, desplazarse a Barcelona, Gran Canaria y Tenerife.
«Recibiremos al Papa en medio de una situación social y mundial compleja», reconoce el también vicepresidente de la Conferencia Episcopal Española, en una misiva en la que analiza el actual contexto sociopolítico. Desde ahí, Cobo subraya «el drama de la violencia» que se traduce en las guerras abiertas en distintas regiones del planeta. Es en este punto cuando el purpurado hace suyas las constantes llamadas a la paz que el Papa agustino ha abanderado en su primer año de pontificado, como su grito para alcanzar una paz «desarmada y desarmante» en su primer discurso tras ser elegido desde la logia de la Basílica de San Pedro.
«Acoger al que viene a traer la paz de Cristo supone dejarnos conmover por una misión común que renovaremos juntos y nos compromete a trabajar por una paz ‘desarmada y desarmante’», expresa el cardenal en su carta.
Con estas coordenadas, el arzobispo de Madrid cree que el Papa «vendrá a recordarnos que nuestro mundo tiene futuro y que los cristianos tenemos mucho que ofrecer desde la espiritualidad, el encuentro y la fraternidad». Desde ahí, invita a los católicos a asumir «la tarea de regenerar el tejido social desde el encuentro, la reconciliación y el cuidado». En la carta, el purpurado pone en valor la labor que están llevando a cabo ya los equipos de «trabajo, logística, voluntarios, técnicos, patrocinadores que apoyan con generosidad y entusiasmo». «El anuncio de la visita ha dejado ver lo mejor del corazón de mucha gente: la disponibilidad de quienes desean aportar su tiempo, su trabajo, hasta sus bienes», remarca Cobo.
Lo cierto es que, tal y como desveló LA RAZÓN, el viaje podría alcanzar unos costes que rondarían entre 15 y 25 millones de euros que sufragará íntegramente la Iglesia. Para ello, no solo se ha puesto en marcha una campaña de donaciones por parte de grandes empresas y entidades, sino que el próximo domingo 12 de abril todas las colectas de las misas de las parroquias madrileñas estarán destinadas a colaborar con los gastos de este macroevento. Sin embargo, en la carta amplía la invitación a colaborar más allá de lo económico: «Abramos nuestras parroquias, colegios y espacios para acoger con hospitalidad a los peregrinos que llegarán de muchos lugares». A la par, recuerda que «necesitaremos voluntarios, técnicos, profesionales, personas generosas que den un poco de su tiempo».
En clave interna para los creyentes, y echando mano del lema de la visita, invita a los cristianos a «escuchar, acoger y alzar juntos la mirada». «El Papa nos ayudará a atravesar lo que simplemente ‘‘se ve’’ para dirigirnos hacia Dios», recuerda el purpurado. El marco de ese giro católico del que se habla en estos últimos meses a partir del disco «Lux» de Rosalía o de la película «Los Domingos», deja caer que León XVI «nos ayudará a vislumbrar el sentido de la vida».
En la carta, el cardenal se detiene en uno de los acontecimientos clave de este viaje: la misa que se celebrará el domingo 7 de junio en La Castellana con motivo de la solemnidad del Corpus Christi y en la que se espera que participen un millón de personas. «La eucaristía nos orienta siempre hacia los pobres», sentencia el purpurado, redoblando el compromiso por la justicia con respecto a «quienes viven en los márgenes de nuestros barrios y pueblos».
