¿Qué significa deflactar el IRPF y cómo afecta a tu bolsillo?
Queda menos de un mes para una de las gestiones más temidas para los españoles: la declaración de la Renta. Estamos nerviosos, haciendo cálculos y rezando para que, con un poco de suerte, salga a devolver y no a pagar. Con las subidas de precios y un sueldo que no es proporcional a esta, ahorrar, o en muchos casos llegar a fin de mes, se ha convertido en un verdadero reto para los españoles. Por este motivo, conocer todas las ventajas o métodos para ahorrar, aunque sea unos céntimos, son más que valorados.
El IRPF es un impuesto progresivo, lo que, explicado de manera sencilla, implica que cuanto más alto es tu salario, más pagas. Cuando suben los precios y por tanto el coste de vida, el porcentaje a pagar de este impuesto no varía, por lo que el dinero que cobramos pierde su valor original y salimos perdiendo.
¿Qué es deflactar el IRPF?
La deflactación del IRPF es una medida que consiste en ajustar los tramos y deducciones del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) para tener en cuenta la subida de los precios (inflación).
Su objetivo es evitar que, aunque una persona no haya ganado más poder adquisitivo, termine pagando más impuestos solo porque su salario ha subido para compensar la inflación.
En otras palabras, la deflactación permite que los contribuyentes no paguen más impuestos de forma “injusta” cuando el aumento de sus ingresos se debe únicamente al encarecimiento del coste de vida.
Los impuestos no varían en función de la inflación, por lo que una subida de sueldo en realidad podría suponer un lastre para el trabajador en vez de una recompensa si le quitan más impuestos por haber superado un umbral concreto.
Por eso, algunos economistas proponen actualizar los tramos del IRPF al ritmo de la inflación, para evitar ese efecto. Además, si elementos como el mínimo exento o las reducciones no se actualizan, su valor real disminuye con el tiempo, lo que implica tributar más aunque la situación económica no haya mejorado. A este fenómeno se le llama incremento de la fiscalidad en frío, porque aumenta la carga fiscal de forma automática y sin necesidad de aprobar nuevas subidas de impuestos.
¿Cómo afecta al bolsillo de los españoles?
La falta de ajuste del IRPF frente a la inflación afecta directamente al dinero disponible de los españoles. Aunque el salario suba, una parte de esa subida se va en pagar más impuestos al pasar a tramos superiores, por lo que el aumento real en el bolsillo es menor de lo esperado. En muchos casos, el trabajador siente que gana más, pero en realidad puede comprar lo mismo o incluso menos.
Además, al no actualizarse los mínimos exentos y deducciones, estos pierden valor con el tiempo, lo que implica que se tribute más por la misma capacidad económica. Esto reduce el poder adquisitivo y hace que el coste de vida pese más sobre las familias, especialmente en un contexto de inflación elevada donde los precios suben más rápido que los ingresos.
