Sánchez aprueba el decreto anticrisis con el sí de Junts y la abstención de PP y Podemos
El Congreso de los Diputados ha convalidado este jueves el decreto con medidas económicas para amortiguar la crisis desatada por la guerra en Oriente Medio. Se trata del primero de los dos decretos aprobados el pasado viernes por el Consejo de Ministros y seguramente será el único que reciba el respaldo de la Cámara. Lo más previsible es que el segundo, el de vivienda, decaiga en cuanto se vote.
La aprobación del decreto de este viernes supone un leve respiro para el Gobierno de Pedro Sánchez y lo ha logrado gracias al apoyo de Junts y de la mayoría de los socios parlamentarios del Ejecutivo. PP y Podemos se han abstenido porque consideran "insuficiente" el texto, aunque evidentemente por motivos distintos. Solo Vox ha votado en contra.
El Gobierno ha podido convalidar este decreto porque su modus operandi ha sido distinto en esta ocasión. Tras una retahíla de derrotas parlamentarias de las que Moncloa ha salido escaldada, Félix Bolaños pidió a todos los grupos parlamentarios, también a Vox, que contribuyeran con sus ideas, que les remitieran aquellas medidas que consideraban necesario incluir en el decreto.
Así, construyendo desde abajo y cogiendo algunas medidas de cada grupo, el Gobierno intentó elaborar un decreto que contara con el visto bueno de la mayoría de la Cámara, como finalmente ha pasado. Eso sí, se trata de un texto que prácticamente no contenta a nadie y la mayoría de los partidos han estado levantando la voz en los últimos días, de manera crítica, porque no incluye todas las medidas que les gustaría.
Estas críticas han hecho que, de nuevo, el Gobierno tuviera que contener la respiración hasta el último momento. Podemos anunció el pasado lunes que se abstendría porque el Ejecutivo no había incluido en el decreto un tope a los precios que impidiera que las grandes empresas se beneficien de los millones movilizados en el plan. Con esa posición de los morados, el Gobierno pasó a depender automáticamente de que Junts o el PP votaran a favor.
Antes de que se supiera qué iban a hacer los populares, el partido de Carles Puigdemont volvió para servir de chaleco salvavidas para Sánchez y anunció su voto a favor el pasado martes. Lo hicieron después de que el Gobierno (Bolaños, de nuevo) se comprometiera a trasponer una directiva europea para que los autónomos que facturen menos de 80.000 euros al año no tengan que pagar el IVA.
Ese acuerdo ha llamado la atención de muchos, por escaso, ya que la directiva tenía que estar aplicándose desde el 1 de enero y el Congreso ya aprobó en octubre del año pasado una moción consecuencia de interpelación urgente en la que se incluía una petición al Gobierno para que aplique esa medida. Además, en contra de lo habitual, Junts reveló el sentido de su voto muchos días antes y anunció que el PSOE se comprometía a votar a favor de una proposición no de ley en la que se incluía esa misma petición de trasponer la directiva europea.
En cualquiera de los casos, tras el sí de Junts ya tenía menos influencia la postura que mantuviera el PP. Aunque votaran en contra, todo apuntaba a que el decreto podía salir adelante. Finalmente, los populares anunciaron su abstención este mismo jueves por la mañana, antes de la votación. Puesto que el decreto se iba a aprobar, los de Alberto Núñez Feijóo han evitado darle munición al Gobierno, que les habría acusado de actuar contra los intereses de los ciudadanos y de llevar a cabo una oposición destructiva.
A través de un comunicado enviado a la prensa, en el PP han declarado que el decreto les parece "insuficiente" porque no contiene rebajas del IRPF. "La rebaja en el precio de los combustibles no alivia en nada la situación de personas que no utilicen un vehículo pero, sin embargo, sí padezcan el encarecimiento de la cesta de la compra", han asegurado fuentes populares.
"Puesto que el decreto recoge parte de nuestra propuesta de bajadas de impuestos no votaremos en contra. Pero si no recogen todas las medidas que consideramos imprescindibles, no votaremos a favor", han añadido, lo que se traduce en una abstención.
Sin embargo, a pesar de que todo parecía más o menos rodado, el Gobierno ha estado a punto de sufrir un pequeño susto a costa de Coalición Canaria y el BNG. En la mañana de este jueves, ninguno de los dos partidos se daba por satisfecho y, de haber votado en contra junto al PP, el decreto habría decaído. Pero las negociaciones de última hora con estos socios, pequeños pero decisivos, acabaron saldando la cuenta a favor para el Ejecutivo.
