Este puerto estratégico se convierte en la alternativa tras el cierre del estrecho de Ormuz
La escalada de tensiones entre Irán, Estados Unidos e Israel sigue su curso y las consecuencias a nivel internacional siguen creciendo. Desde que estallara la guerra en Oriente Próximo, el impacto en el sector del transporte marítimo de contenedores ha sido notable.
Y es que Irán está controlando el tráfico marítimo por el estrecho de Ormuz desde hace varias semanas, lo que ha provocado que el número de embarcaciones que pasan a diario por este corredor marítimo caiga un 90% a causa de la guerra.
Sin embargo, parece que ya existe una alternativa para el "cierre" del estrecho de Ormuz. Ante un posible aumento de la crisis, todos los barcos obligados a desviarse podrán acceder a una nueva vía de comunicación más segura.
Esta es la alternativa habilitada tras el cierre del estrecho de Ormuz
Según ha informado la cadena de televisión estadounidense CNN, el puerto saudí de Yeda se prepara para un aumento de la actividad comercial en las próximas dos semanas. A tres horas en coche al norte de Yeda, un gasoducto de 1.126 kilómetros de longitud se ha reconvertido para exportar petróleo saudí a los buques cisterna que esperan en Yanbu, otro puerto del Mar Rojo.
Según funcionarios saudíes, estos cargamentos de petróleo representan gran parte del aumento de un tercio en el tráfico del Mar Rojo en las semanas transcurridas desde el inicio de la guerra. Tras el cierre del estrecho de Ormuz y la restricción del espacio aéreo en los países que rodean el golfo Pérsico, los puertos situados en la costa occidental de Arabia Saudí están funcionando como alternativa, proporcionando una mayor seguridad.
Además, los puertos omaníes de Sohar y Salalah, junto con Khor Fakkan en Emiratos Árabes Unidos y Yeda en Arabia Saudita, han cobrado protagonismo en las últimas semanas como opciones imprescindibles para canalizar los envíos de forma directa hacia la península arábiga.
Un cierre parcial del estrecho de Ormuz
Aunque la convicción es que Irán ha cerrado el estrecho al completo, lo cierto es que la República Islámica ha desmentido esta premisa. Según el comunicado emitido el pasado 22 de marzo por el Ministerio de Exteriores, el estrecho de Ormuz permanece abierto y solo queda restringido el paso para buques pertenecientes o asociados con los agresores, es decir, para EE.UU e Israel, así como aquellos que apoyen la ofensiva.
No obstante, la baja circulación por el estrecho pone en evidencia el grave problema que sacude a nivel internacional. Antes del inicio de la guerra, entre 100 y 120 embarcaciones atravesaban a diario este corredor clave para el mercado energético mundial.
Ahora, un mes después, la cifra se ha desplomado a apenas una decena por día, tal y como ha confirmado la plataforma Marine Traffic.
Por qué es importante
Estas bajas cifras suponen una preocupación a nivel mundial. Por el estrecho de Ormuz transitan cada día aproximadamente 20 millones de barriles de petróleo, lo que representa cerca del 20% del comercio marítimo global de petróleo, proveniente principalmente de Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Irak y Catar.
A ello se suma que alrededor de un 20% del comercio mundial de gas natural fluye por allí, principalmente desde Qatar y Emiratos Árabes Unidos hacia mercados de Asia. Por ello, el cierre parcial de este paso provoca que los precios del petróleo se disparen.
Suben los precios
La guerra continúa y las consecuencias a nivel energético se están haciendo notar. Debido al corte del 20% del petróleo mundial, los precios se han disparado en las últimas semanas. Desde mediados de marzo, el barril de petróleo Brent ha superado la barrera de los 100 dólares, alcanzando incluso los 126 dólares en su punto máximo.
Pero no solo el combustible ha sufrido la subida de precios. Otros sectores, como el de alimentos, también alertan de incrementos en los precios. Productos como el trigo, el arroz y los aceites vegetales han comenzado a subir y mercados dependientes de las importaciones de fertilizantes, como los de Asia, África y América Latina, también están expuestos al aumento de costes.
