Visión doble, placa de titanio...: la patinadora que sufrió un escalofriante corte muestra su cara desfigurada y relata su calvario
Durante la prueba femenina de 1500 metros de short-track, la tragedia sobrevivió los Juegos Olímpicos de Milán-Cortina. La patinadora polaca Kamila Sellier sufrió un accidente grave cuando la cuchilla de una competidora le causó un corte sobre el ojo izquierdo. Sellier tuvo que ser inmovilizada y retirada en camilla, aunque pudo levantar el pulgar para tranquilizar al público abarrotado del estadio.
El incidente ocurrió en una caída múltiple que involucró también a Ariana Fontana, la gran campeona italiana con 15 medallas olímpicas, ya la estadounidense Kristen Santos-Griswold, quien fue penalizada por un adelantamiento ilegal que contribuyó a la colisión. Debido a la penalización, Santos‑Griswold quedó fuera de la clasificación. La carrera fue suspendida mientras atendían a Sellier y limpiaban el gel, ya que había quedado un rastro de sangre.
Visión doble, malla de titanio...
Semanas después del espeluznante incidente, la patinadora ha decidido mostrar su rostro desfigurado y relatar su calvario.
La lesión fue extremadamente grave y requirió cirugía de urgencia. Tras la intervención, a la atleta de 25 años del Stoczniowiec Gdańsk le quedó una cicatriz visible debajo del ojo que la acompañará el resto de su vida. Para restaurar la estructura ósea de la órbita ocular, los médicos tuvieron que insertar una malla de titanio.
En su primera aparición pública desde la tragedia, en el plató del programa "Dzień Dobry TVN", donde apareció junto a su marido Dien , patinador artístico francés que representa a Polonia, admitió que el proceso de rehabilitación está siendo doloroso no solo físicamente sino también mentalmente.
"Me han implantado una malla de titanio impresa en la órbita ocular, debajo del ojo y a un lado. El hueso fracturado debajo de la ceja se ha dejado sin ningún implante. Por ahora, cuando miro hacia arriba y a veces hacia abajo, veo doble, y la visión cambia un poco", explica la atleta olímpico.
Pero lo peor estaba en su mente. Kamila tuvo que aceptar su nueva apariencia y asumir la irreversibilidad de los cambios. “Desafortunadamente, existe el riesgo de una lesión facial. Me quedará esta cicatriz y mi visión podría seguir borrosa, pero no me doy por vencida·, añade.
A pesar de estas difíciles experiencias, la patinadora agradeció a los médicos su profesionalismo y a su familia el apoyo que la ayudó a sobrellevar las desagradables consecuencias.
El accidente obligó a Sellier a dar por terminada su temporada y a perderse el Campeonato Mundial en Montreal. Por ahora, no contempla volver al hielo.
