Retienen en EE. UU. y Panamá a activistas del Convoy Nuestra América a Cuba
Los integrantes del Convoy Nuestra América, iniciativa de solidaridad que recientemente llevó 14 toneladas de ayuda humanitaria a Cuba, denunciaron una campaña de hostigamiento e intimidación por parte de las autoridades de Estados Unidos y Panamá tras su regreso de la isla.
A través de redes sociales, se reportó que los delegados que arribaron al aeropuerto de Miami están siendo retenidos en la aduana para interrogatorios exhaustivos. Entre los afectados se encuentran figuras de alto perfil como el líder sindical de Amazon, Christian Smalls, y la periodista Katie Halper.
Según las denuncias, los agentes federales han procedido a la confiscación de dispositivos electrónicos de los activistas. Miembros del grupo señalaron que esta práctica no es aislada, recordando que el pasado lunes otros integrantes, incluida la abogada de derechos humanos Noura Erakat, también fueron interceptados bajo procedimientos similares, lo que califican como una clara intimidación gubernamental.
Retención ilegal en Panamá
De forma paralela, el activista brasileño Thiago Ávila fue víctima de una detención arbitraria en Ciudad de Panamá mientras realizaba una conexión aérea hacia su país. El equipo de comunicación de Ávila, quien cuenta con más de 1.2 millones de seguidores en Instagram, informó que el activista fue incomunicado tras ser sometido a interrogatorios y procedimientos biométricos por agentes hostiles que se comunicaban en inglés.
«Sabemos que lo que traemos en nuestros barcos es una gota en un océano de necesidades de Cuba, que ha vivido por más de seis décadas bajo el bloqueo de EE.UU.», había declarado Ávila a su llegada a La Habana el pasado martes.
El Convoy Nuestra América, inspirado en la Flotilla Global Sumud que llevó ayuda a Gaza en 2025, logró entregar paneles solares, medicinas y alimentos en un esfuerzo por aliviar la crisis energética y económica que atraviesa Cuba, agravada por el endurecimiento del bloqueo petrolero impuesto por Washington desde enero de este año.
Ávila, quien ya había sido deportado por Israel en 2025 tras ser interceptado en aguas internacionales mientras intentaba romper el cerco sobre Gaza, tenía previsto unirse próximamente a una nueva misión marítima humanitaria hacia el enclave palestino.
Hasta el momento, ni las autoridades panameñas ni el Servicio de Aduanas y Protección Fronteriza de EE. UU. han emitido declaraciones oficiales sobre estos procedimientos, que los movimientos sociales denuncian como una violación al derecho a la libre movilidad y a la solidaridad entre los pueblos.
(Tomado de Telesur)
