Portavelas con tu estilo
Así de Fácil regresa con una nueva temporada para volver a convertir cada miércoles en el día más creativo de la semana. Esta vez te propongo algunas ocurrentes maneras para colocar nuestras velas en casa, ya sea como objeto utilitario —cada vez más necesario— o como complemento decorativo del hogar que exprese nuestros gustos y estilos.
Asombrosamente, un cucharón o un tenedor viejo, un muelle de colchón descontinuado, una cadena gruesa soldada, piezas de plomería, un trocito de madera, una botella de vidrio… cualquiera de estos objetos puede transformarse en un singular portavelas: uno creado con tus propias manos o uno diseñado por ti a la medida de tus espacios y preferencias.
Si lo deseas, una simple botella podría convertirse en tu portavelas favorito. Solo necesitas seguir las instrucciones que te traigo para realizar los cortes precisos en el vidrio, y luego queda por ti los tamaños y las formas.
Puedes utilizar una botella en toda su extensión, o varias de ellas; o solo algunos segmentos, como la parte del pico, el cuello, el fondo… En algunas de estas opciones necesitarás algo más que una botella, pero puedes escoger la variante que te resulte menos complicada y adaptarla a los recursos a tu alcance. Aunque sin dudas, si optas por los diseños que combinan vidrio y madera, elevarías un tanto más la altura de tu propuesta.
Anímate a concretar en casa alguno de estos proyectos. Servirá de terapia ocupacional para liberar el estrés de la vida diaria, al tiempo que añadirás un toquecito de estilo y buen gusto a tus rincones. Recuerda lo que siempre te digo: una simple idea puede convertirse, de pronto, en una gran solución.
Cómo cortar botellas de vidrio
Lo primero que debes hacer es definir o marcar con ayuda de un cordel o hilo grueso la zona por donde quieres cortar.
Anuda para mantener la medida del diámetro y remoja el hilo o cordel en alguna sustancia combustible (acetona, alcohol, gasolina...).
Una vez que haya absorbido el líquido, colócalo nuevamente donde quieres realizar el corte, aplícale fuego y espera a que arda. Finalmente, sumerge la botella en agua congelada. La diferencia de temperatura hará que el vidrio se quiebre justo donde has aplicado calor. Lo demás será lijar la superficie del corte para eliminar asperezas.
