Renfe compra nuevos trenes de alta velocidad por 4.000 millones de euros
Renfe retoma sus planes para ampliar su flota de trenes de alta velocidad. Si nada se tuerce a última hora, el consejo de administración de la operadora tiene previsto aprobar en su reunión de hoy la adquisición de 30 nuevos trenes, según confirman a LA RAZÓN diversas fuentes del sector ferroviario, que detallan que el monto de la licitación ascenderá a 4.000 millones de euros.
Aunque estaba programado que la licitación se hubiese lanzado en el mes de febrero, el accidente de alta velocidad de Adamuz del pasado 18 de enero trastocó los planes de la operadora, que decidió retrasar el proceso para centrarse en la atención a los familiares de las víctimas del siniestro.
Uno de los aspectos que tendrán gran peso en la licitación es que los trenes se puedan incorporar en un breve plazo de tiempo a la flota de Renfe por la imperiosa necesidad que tiene la compañía de nuevo material rodante tras el fiasco de la serie 106. Los conocidos como Avril arrastran problemas de confort y, en su estreno comercial, también demostraron problemas de fiabilidad que el ministro achacó a su juventud. Parte de ellos, de hecho, han sido reubicados en el servicio Avant entre Madrid y Valladolid después de ser retirados de la línea de alta velocidad Madrid-Barcelona tras la aparición de fisuras en los bogies de los convoys cuyas causas aún no han quedado del todo claras.
Para conocer de primera mano lo que los fabricantes pueden ofrecer, el ministro se ha reunido en Alemania e Italia con directivos de Siemens y de Hitachi, el fabricante del modelo Frecciarossa como el de Iryo que descarriló en Adamuz.
Puente también realizó una controvertida visita a las instalaciones del fabricante estatal chino CRRC, de la que tanto el ministro como el presidente de Renfe, Álvaro Fernández Heredia, volvieron entusiasmados. Su optimista valoración sobre los plazos de entrega y precios que ofrecen la compañía china chocan con el hecho de que la Comisión Europea ha abierto dos investigaciones antisubsidios contra CRRC por la sospecha de que el apoyo financiero estatal que recibe puede distorsionar la competencia en el mercado interior europeo. De hecho, Austria ha anunciado que va a proponer nuevas normas europeas para proteger a la industria ferroviaria frente a la competencia china después de que la operadora privada de este país Westbahn haya alquilado material rodante al fabricante chino y haya acusados a los fabricantes europeos de constituir un "oligopolio" que maneja largos plazos de entrega.
