El Ministerio de Defensa inicia este miércoles el proceso para que la carrera militar sea reconocida como profesión de riesgo
El Ministerio de Defensa abrirá este miércoles los trámites para que la carrera militar sea reconocida oficialmente como profesión de riesgo, un paso largamente reclamado por las asociaciones de militares y que, hasta ahora, ningún Gobierno había puesto en marcha.
La decisión ha sido anunciada por la propia cartera que dirige Margarita Robles a través de un mensaje publicado en su cuenta oficial en la red social X.
Según explicó el Ministerio, la propuesta será presentada en el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas (COPERFAS), el órgano en el que se canalizan las relaciones entre Defensa y las asociaciones profesionales de militares.
En ese foro se abordan cuestiones relacionadas con la condición militar, las condiciones de vida en las unidades, la conciliación, la carrera profesional y los derechos laborales dentro de las Fuerzas Armadas.
La declaración de la carrera militar como profesión de riesgo es una reivindicación histórica de las asociaciones, que llevan años reclamando que se reconozca la naturaleza especialmente exigente y peligrosa de su labor.
Aunque otros colectivos vinculados a la seguridad, como policías locales, autonómicos y algunos cuerpos de emergencias, sí cuentan con esta consideración, los militares y los guardias civiles no están incluidos en esa categoría.
Qué implica declarar la carrera militar como profesión de riesgo y por qué es una reivindicación clave del colectivo
El reconocimiento como profesión de riesgo tendría implicaciones en materia de jubilación, cotización, protección social y condiciones laborales, además de suponer un respaldo institucional a la especificidad del trabajo militar, que incluye misiones en el exterior, despliegues en zonas de conflicto, operaciones de alto riesgo y disponibilidad permanente.
Las asociaciones profesionales han celebrado que Defensa dé este paso, aunque recuerdan que el proceso será largo y requerirá modificaciones normativas y acuerdos con otros ministerios, especialmente el de Seguridad Social. También subrayan que el reconocimiento debe ir acompañado de mejoras reales en la protección de los militares, tanto en misiones internacionales como en tareas dentro del territorio nacional.
El anuncio llega en un momento en el que España mantiene desplegados a miles de militares en misiones de la OTAN, la Unión Europea y Naciones Unidas, además de participar en operaciones de vigilancia aérea, marítima y ciberdefensa.
La creciente inestabilidad internacional y el aumento de las misiones de alta intensidad han reforzado el argumento de quienes defienden que la profesión militar debe contar con un estatus específico.
Defensa ha insistido en que el inicio de los trámites no implica un resultado inmediato, pero sí marca un cambio de posición respecto a gobiernos anteriores.
El Ministerio asegura que trabajará “con diálogo y rigor” para avanzar en un reconocimiento que el colectivo militar considera imprescindible.
