Pogacar ya tiene su próximo objetivo en la diana tras ganar San Remo
La victoria del pasado sábado en la Milán-San Remo ha llevado el palmarés de Tadej Pogacar a una nueva dimensión. El gran capo del ciclismo mundial sigue derribando barreras y ya tiene cuatro de los cinco 'Monumentos', las clásicas de un día más importantes del calendario mundial.
Ya lleva tiempo rondando en todo el mundillo ciclista la comparación entre el esloveno y el más grande de todos los tiempos: el caníbal Eddy Merckx. De momento, todavía le falta a Pogacar un largo recorrido, principalmente en lo que a grandes vueltas se refiere. También en el total de victorias a lo largo de su trayectoria y de grandes clásicas. Pero tiene 28 años y, por tanto, mucho tiempo aún por delante para seguir logrando triunfos.
De momento, 'Pogi' ya tiene en el punto de mira su siguiente gran objetivo. El último 'Monumento' que le queda todavía: la París-Roubaix. Es el 'Infierno del Norte', quizá la más complicada de las cinco para las características de un corredor que no tiene el peso de los grandes rodadores, y el recorrido tampoco alberga las cuestas y muros que sí tiene, por ejemplo, el Tour de Flandes o las clásicas de las Ardenas, que también domina él.
Pero en una prueba tan caótica, con Tadej se sabe que todo es posible. Pogacar apunta ya al próximo 12 de abril como el 'Día D' para hacerse con el Adoquín en el Velódromo de Roubaix y, con él, conquistar las cinco grandes clásicas de un día. Si se hace con él, ya solo le quedaría ganar la Vuelta a España. Una carrera que hasta después del Tour no decidirá si la incluye o no en su programa de competiciones.
Mientras, el UAE Team Emirates va encajando las piezas para tratar de ponerle la mejor guardia posible. Con Florian Vermeersch, Nils Politt y Mikkel Bjerg como grandes escuderos, la misión del equipo es que Pogacar llegue lo más fresco posible a la parte decisiva y, al mismo tiempo, esté bien asistido en caso de alguna emergencia.
Los rivales van a ser los de siempre: Van der Poel, Van Aert y, también, un Tom Pidcock que se maneja muy bien en los tramos más técnicos. Los tres vienen del ciclocross, de hecho. Sin embargo, el británico también tiene un problema respecto a otros ciclistas más 'trotones'. En cualquier caso, la emoción está servida. No es una gesta cualquiera la que tiene entre manos Pogacar.
