Trump amenaza con bombardear centrales eléctricas de Irán si no reabre Ormuz en 48 horas
La tensión en el Golfo Pérsico alcanzó un nuevo punto crítico este domingo. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emitió un ultimátum directo al régimen iraní: si el Estrecho de Ormuz no es reabierto completamente y sin condiciones en un plazo de 48 horas, las fuerzas estadounidenses procederán a bombardear y destruir las centrales eléctricas del país, comenzando por las de mayor envergadura.
“¡Estados Unidos atacará y destruirá sus diversas centrales eléctricas, comenzando por la más grande!”, advirtió el inquilino de la Casa Blanca a través de su red social Truth Social, elevando la presión militar en una ofensiva que ya supera los 20 días de ejecución conjunta con Israel. Trump alardeó sobre el éxito de la operación, asegurando que la armada y fuerza aérea de Irán están prácticamente neutralizadas y que su estrategia va “semanas por delante de lo previsto”.
Netanyahu pide una coalición mundial contra la “tiranía”
En sintonía con la advertencia de Washington, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, hizo un llamado urgente a la comunidad internacional para que se una formalmente a la guerra contra Irán. Desde la ciudad de Arad, afectada recientemente por proyectiles iraníes, el líder israelí acusó a Teherán de utilizar el bloqueo de Ormuz para “chantajear al mundo entero” y de poner en peligro la seguridad de Europa con sus misiles de largo alcance.
“Israel y Estados Unidos están trabajando juntos en nombre del mundo entero, y es hora de que el resto de países se unan. El llamamiento del presidente Trump no es solo por la seguridad de nuestros países, sino por la seguridad del mundo entero. Es hora de que actúen”, declaró Netanyahu.
El primer ministro detalló que los objetivos de victoria son innegociables: el desmantelamiento total de los programas nucleares y de misiles de Irán, además de forzar un cambio de régimen que ponga fin a la tiranía que “atormenta a su propio pueblo”. Por su parte, el canciller israelí, Gideon Saar, denunció que los recientes ataques de Irán contra zonas residenciales constituyen crímenes de guerra, al dirigirse deliberadamente contra poblaciones civiles sin relevancia militar.
Respuesta de la Guardia Revolucionaria
Mientras la presión internacional aumenta, la Guardia Revolucionaria de Irán mantiene sus operaciones de resistencia. En las últimas horas, el cuerpo militar persa ha reivindicado ataques contra buques mercantes y bases militares en la región como respuesta a la ofensiva iniciada el 28 de febrero.
Teherán ha negado las acusaciones de ataques a civiles, insistiendo en que sus objetivos son exclusivamente instalaciones militares. Sin embargo, el reloj de las 48 horas impuesto por Trump ya comenzó a correr, situando al mundo ante la posibilidad inminente de un apagón total en territorio iraní y una escalada bélica de proporciones globales si no se libera el flujo petrolero por el estrecho.
