La tía de Jimmy, tras aparecer su cuerpo sin vida: "Sabíamos que pasaba algo, no es un joven que no esté conectado con su familia"
Tres días de angustia y una certeza que crecía con cada hora. La familia de Jimmy, un joven americano que se encontraba de viaje en Barcelona con un grupo de amigos, se trasladó a la ciudad condal tras perder todo contacto con él.
Lo que empezó como una noche de fiesta en la que el chico decidió quedarse en el apartamento derivó en una desaparición que los Mossos d’Esquadra han terminado por esclarecer este miércoles con el hallazgo de su cuerpo sin vida.
La búsqueda se concentró desde el primer momento en el entorno de la Vila Olímpica, la última zona donde se tuvo constancia de su paradero.
Un primer indicio encendió todas las alarmas: la cartera de Jimmy apareció flotando en el mar cerca de ese punto.
Poco después, el rastro de su teléfono móvil condujo a los investigadores hasta un delincuente que lo había sustraído, una circunstancia que la familia interpretó como una señal inequívoca de que algo grave había sucedido.
Beth, tía del joven, atendió a Y ahora Sonsoles antes incluso de que se confirmara el desenlace fatal. En sus declaraciones para el programa subrayó que la falta de comunicación resultaba del todo anómala en su sobrino. "Supimos que había un problema cuando encontraron su teléfono", explicó, añadiendo que Jimmy no es un chico que permanezca desconectado de su entorno familiar y de amistades.
Según relató, el joven mantenía una rutina de contacto constante con los suyos, lo que hizo que el silencio de aquellos días resultara insoportable.
Un perfil alejado de cualquier conducta de riesgo
Quienes le conocen describen a Jimmy como un estudiante ejemplar y un hijo entregado, con una intensa vida social que le llevaba a ocupar un papel destacado en su comunidad universitaria.
"Es líder de su fraternidad", destacó la tía, incidiendo en que su perfil no encajaba con una desaparición voluntaria ni con una ruptura repentina de la comunicación sin una causa que lo justificara. La familia confió desde el primer momento en la labor de los Mossos, que desplegaron un dispositivo de búsqueda por tierra, mar y aire en el litoral barcelonés.
El hallazgo del cuerpo sin vida ha puesto fin a la angustia de los allegados, aunque abre ahora una nueva fase de investigación para esclarecer las circunstancias exactas de lo ocurrido aquella noche.
La policía autonómica mantiene abiertas las pesquisas y trabaja para recomponer los últimos movimientos de Jimmy antes de su desaparición, mientras la familia solicita respeto y privacidad en estos momentos. El consulado de Estados Unidos en Barcelona ha ofrecido asistencia consular a los familiares desplazados.
