El regreso de MotoGP a Brasil 22 años después se topa con una desagradable sorpresa
Se acerca un fin de semana grande para el motociclismo. MotoGP regresa 22 años después al Gran Premio de Brasil, que se celebrará el próximo domingo 22 de marzo en el Autódromo Ayrton Senna de Goiânia. Sin embargo, las lluvias torrenciales mantienen en jaque a la organización y los equipos se han encontrado con una desagradable sorpresa.
A solo 48 horas de que las motos empiecen a rodar, el circuito de Goiania presenta un aspecto más propio de un pantano que de una pista de velocidad. Las lluvias torrenciales que azotan la zona han desbordado todas las previsiones, dejando el trazado parcialmente inundado y los accesos principales cortados por el agua.
A pesar de los sistemas de drenaje repartidos por toda la pista, la intensidad de la tormenta ha sido superior a la capacidad del renovado circuito. El lunes por la tarde empezaron a caer las primeras gotas con fuerza, pero fue durante la madrugada cuando el temporal se desató de verdad. Al salir el sol, los comisarios se encontraron con un panorama que pone en jaque la normalidad del gran premio.
Una imágenes preocupantes
El punto más crítico ahora mismo - según la información publicada por Todo Circuito- es el túnel que conecta con el paddock. El agua acumulada llega a los 25 centímetros de altura, lo que hace que sea físicamente imposible pasar a pie o con vehículos cargados de material. Sin este acceso operativo, el montaje de los equipos se ha frenado en seco, creando un atasco importante justo antes del inicio oficial del fin de semana.
Pero el problema no se queda solo en los túneles. El asfalto también está sufriendo. Hay dos puntos que preocupan especialmente a Dirección de Carrera: la primera curva y la última antes de la línea de meta. En estas zonas, los 12 metros de ancho de la pista han desaparecido bajo una capa de agua constante que los operarios intentan evacuar sin demasiado éxito por ahora.
Según informa el Diário de Estado, de la ciudad de Goiânia, “por ahora no está en riesgo la celebración del gran premio, pero sí preocupa el estado de la pista”, sobre todo teniendo en cuenta la previsión de lluvias para los tres días del fin de semana del Gran Premio, la segunda cita del calendario 2026.
